La situación actual de River Plate este 17 de febrero de 2026 es, posiblemente, la más delicada desde el regreso de Marcelo Gallardo. El «Millonario» atraviesa una crisis que no solo es de resultados, sino de identidad, y el partido de esta noche por Copa Argentina se percibe como una «final» para sostener el ciclo del ídolo.
Aquí los puntos clave para entender este presente gris:
- La crisis de resultados: «La mandíbula floja»
River llega al debut de hoy tras un arranque de año alarmante en el Torneo Apertura. Las estadísticas son lapidarias para el estándar de Núñez:
- Racha negativa: Ha perdido 11 de sus últimos 18 partidos oficiales, una cifra inédita en la era Gallardo.
- Derrotas recientes: Viene de ser goleado 4-1 por Tigre en el Monumental y de caer 1-0 ante Argentinos Juniors.
- Falta de gol: Con Sebastián Driussi lesionado y un bajón pronunciado en el rendimiento de Facundo Colidio y Maxi Salas, el equipo ha perdido su «punch» ofensivo.
- El «Muñeco» bajo la lupa
Por primera vez en años, el blindaje mediático y dirigencial de Gallardo muestra fisuras.
- Tensión interna: Aunque el presidente Stefano Di Carlo renovó su contrato hasta diciembre de 2026, parte de la Comisión Directiva ha empezado a cuestionar la gestión de los últimos refuerzos.
- El factor anímico: Se ve a un equipo «sin alma» y a un Gallardo más irascible de lo habitual (fue expulsado recientemente tras un cruce con el árbitro Andrés Merlos). La prensa ya habla de un ciclo que podría estar agotado si no hay una reacción inmediata.
- Un hospital de bajas
La situación técnica se complica por las ausencias de peso. Para el duelo de hoy en San Luis, River no contará con:
- Franco Armani: Sigue recuperándose de un desgarro.
- Marcos Acuña: Baja de último momento por un cuadro febril.
- Sebastián Driussi y German Pezzella: También fuera por distintas molestias físicas.
- Dato positivo: Regresa Fausto Vera a la titularidad tras su suspensión y se espera el posible debut de la joya ecuatoriana Kendry Páez.
Lo que se juega hoy ante Ciudad de Bolívar
Para River, el partido de esta noche (22:00 h) no es solo avanzar en la Copa Argentina. Una derrota o una eliminación por penales ante un equipo de la Primera Nacional desataría un terremoto político y deportivo que pondría en duda la continuidad del técnico antes del próximo partido contra Vélez.
El murmullo del hincha: Aunque el apoyo en San Luis ha sido masivo en la recepción, el clima en el Monumental ya cambió; los silbidos tras la derrota con Tigre marcaron un antes y un después en la paciencia de la gente.
Hoy, River está obligado a ganar, gustar y, sobre todo, recuperar el carácter que lo hizo el equipo más temido del continente.




