Miyer Ortega Solano fue identificado como el líder social asesinado en una zona rural del municipio de Argelia, en el suroccidente del Cauca. El crimen causó conmoción entre organizaciones sociales y comunidades campesinas, que denunciaron un nuevo hecho de violencia contra defensores de derechos humanos.
Defensa de territorio
El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) confirmó que Ortega Solano era un reconocido líder comunitario. Participaba activamente en una Junta de Acción Comunal y defendía los derechos de las comunidades rurales. Su trabajo social lo convirtió en una figura clave para los procesos organizativos de la región.
Indepaz informó que Ortega Solano fue exdirectivo de la Asociación Campesina Agropatía. También integró el Proceso de Unidad Popular del Suroccidente Colombiano y participó en la Guardia Campesina. Desde estos espacios impulsó la defensa del territorio y el fortalecimiento comunitario.
El homicidio ocurrió en la vereda La Delgadita. Esta zona enfrenta una fuerte confrontación armada entre el Ejército y grupos ilegales. Entre ellos se encuentran disidencias de las Farc, la Segunda Marquetalia y estructuras del Eln. Esta situación mantiene a la población civil en permanente riesgo.
Hechos
Según la Red de Derechos Humanos del Suroccidente Colombiano, el crimen ocurrió mientras Ortega Solano realizaba labores agrícolas. Hombres armados llegaron a la finca donde se encontraba. Portaban una fotografía suya, lo retuvieron y se lo llevaron del lugar.
Campesinos que presenciaron el hecho alertaron de inmediato a otros líderes y a la familia. Miembros de la Junta de Acción Comunal de la vereda La Paramilla, en El Patía, acompañaron la búsqueda. Horas después, las organizaciones sociales confirmaron su asesinato con arma de fuego.
Con apoyo de la comunidad, el cuerpo fue retirado del lugar y trasladado a la morgue de un hospital cercano. Posteriormente, se informó a las autoridades competentes. Ortega Solano también ejercía como vicepresidente del comité de maquinaria de la junta central del corregimiento de Santa Rosa Baja.
Con este caso, ya son cuatro los líderes sociales asesinados en el primer mes de 2026, según Indepaz. La Defensoría del Pueblo había advertido sobre los altos riesgos que enfrentan los voceros comunitarios en esta zona del Cauca, debido a la disputa armada por el control territorial.




