La creciente crisis de seguridad que afecta al departamento del Atlántico volvió a cobrar una nueva víctima. Un comerciante fue asesinado a tiros en el municipio de Soledad, en un hecho que, según las primeras investigaciones de las autoridades, estaría relacionado con las extorsiones que continúan golpeando a empresarios y pequeños negocios de la región. El crimen ocurrió frente al establecimiento de la víctima, donde hombres armados llegaron y le dispararon en repetidas ocasiones antes de escapar del lugar.
De acuerdo con las versiones preliminares, el comerciante habría venido recibiendo amenazas por parte de estructuras criminales que le exigían el pago de dinero a cambio de permitirle continuar con sus actividades económicas. Los investigadores analizan la posibilidad de que el asesinato corresponda a una retaliación por negarse a cumplir con las exigencias de los delincuentes, una modalidad que ha generado temor entre comerciantes de Soledad, Barranquilla y otros municipios del área metropolitana.
Este nuevo homicidio ocurre en medio de un preocupante aumento de la violencia asociada a las extorsiones en el Atlántico, donde numerosos establecimientos han denunciado amenazas, intimidaciones y ataques armados. Gremios del comercio han advertido que la inseguridad está afectando gravemente la actividad económica, mientras muchos propietarios aseguran sentirse desprotegidos frente al accionar de las organizaciones criminales.
Las autoridades adelantan las labores de investigación para identificar y capturar a los responsables del crimen, al tiempo que reforzaron los operativos de seguridad en la zona. Entretanto, comerciantes y habitantes del municipio exigen medidas más contundentes para frenar la ola de extorsiones y homicidios que mantiene en alerta a la comunidad y amenaza el desarrollo económico del departamento.
