Intimidaron a padre e hija y se llevaron 30 millones en efectivo.
Redacción Extra
Un juez de control de garantías ordenó medida de aseguramiento en centro carcelario contra Jefferson Camilo Restrepo Correa, Juan David Gutiérrez Marín y David Zapata Lopera, señalados como presuntos responsables de un hurto superior a 30 millones de pesos bajo la modalidad de fleteo en Tunja. La decisión se adoptó tras las audiencias concentradas en las que la Fiscalía General de la Nación imputó el delito de hurto calificado y agravado, cargos que no fueron aceptados por los procesados. De acuerdo con la investigación adelantada por la Fiscalía Seccional Boyacá, los hechos ocurrieron el 11 de julio de 2025, luego de que las víctimas —un hombre y su hija— retiraran una alta suma de dinero de una entidad financiera en la capital boyacense. Según el material probatorio, los implicados habrían ejecutado un plan previamente coordinado que inició con la denominada “marcación” dentro del banco, una práctica recurrente en este tipo de delitos.
En ese contexto, Restrepo Correa, en compañía de otra persona, habría ingresado al establecimiento financiero con el objetivo de identificar a las víctimas y seguir sus movimientos. Posteriormente, el seguimiento se extendió hasta un restaurante ubicado en el norte de la ciudad, donde se produjo el asalto. La Fiscalía sostiene que Juan David Gutiérrez Marín ingresó al lugar simulando ser un cliente, para luego acercarse a la mesa de las víctimas, intimidarlas con un arma de fuego y despojarlas del dinero en efectivo. Tras cometer el hurto, huyó del sitio en una motocicleta conducida por David Zapata Lopera, quien presuntamente cumplía el rol de facilitar la fuga. Las autoridades también indicaron que los procesados habrían viajado desde Medellín hasta Tunja exclusivamente para ejecutar el ilícito, lo que refuerza la hipótesis de estructuras delincuenciales itinerantes que operan en distintas regiones del país. Este patrón ha sido advertido en investigaciones recientes, donde se evidencia la participación de grupos organizados que se desplazan hacia ciudades intermedias para cometer fleteos y evadir controles.
El caso pone nuevamente en el centro del debate la efectividad de las medidas de prevención frente a este tipo de delitos, especialmente en entornos bancarios. Aunque las campañas de sensibilización han insistido en evitar el retiro de grandes sumas de dinero sin acompañamiento, los hechos evidencian que las redes delincuenciales continúan aprovechando fallas en los esquemas de seguridad y la cotidianidad de las víctimas. Mientras avanza el proceso judicial, los tres hombres permanecerán privados de la libertad en un establecimiento penitenciario. Entre tanto, las autoridades reiteran el llamado a la ciudadanía a adoptar medidas de autoprotección y a reportar cualquier situación sospechosa, en medio de un fenómeno delictivo que sigue generando preocupación en la región.

