Este lunes 6 de abril de 2026 quedará grabado en la historia de la humanidad. La misión Artemis II de la NASA, que despegó el 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, llega hoy a su momento culminante: los cuatro astronautas a bordo de la cápsula Orion —el comandante Reid Wiseman, la piloto Christina Koch, el especialista Victor Glover y el canadiense Jeremy Hansen— sobrevolarán la cara oculta de la Luna, se convertirán en los seres humanos que más lejos han viajado de la Tierra en toda la historia, superando los 402.000 kilómetros desde nuestro planeta, y quedarán fuera de comunicación con el control de misión de la NASA en Houston durante aproximadamente 50 minutos, en el momento más tenso y fascinante del viaje.
El sobrevuelo del sexto día de la misión permitirá a la tripulación observar en directo estructuras que hasta ahora solo habían sido captadas por sondas robóticas, entre ellas la cuenca Orientale —un cráter de 965 kilómetros de ancho ubicado en la zona de transición entre la cara visible y la cara oculta— y otros relieves volcánicos y crateriformes que resultan inaccesibles a los telescopios terrestres. Los astronautas llevan a bordo cámaras con lentes de 80-400 y 14-24 milímetros para capturar las imágenes más detalladas jamás tomadas por seres humanos de esta región del satélite. En días previos, la astronauta Koch describió la cara oculta como algo que le provocaba una sensación de extrañeza: «Hay algo en tus sentidos que te dice que no es la Luna que estás acostumbrado a ver».
Artemis II implementa la trayectoria conocida como ‘free-return’, que usa la gravedad de la Luna para rodearla y enviar la nave de vuelta a la Tierra sin maniobras complejas de propulsión, garantizando la seguridad de la tripulación en todo momento. Esta estrategia, validada durante la era Apolo, fue diseñada específicamente para esta misión de prueba, que no contempla alunizaje. El objetivo principal es validar los sistemas de la cápsula Orion en condiciones de espacio profundo real, preparando el terreno para Artemis III, que sí aterrizará cerca del polo sur lunar y está prevista para 2027. Los datos obtenidos hoy sobre el polvo lunar, la geología y las condiciones ambientales del entorno cercano a la Luna serán fundamentales para el diseño de esa futura base permanente.
El retorno de la humanidad al espacio profundo llega 54 años después del Apolo 17, la última misión tripulada que llegó a las cercanías de la Luna en diciembre de 1972. Artemis II también es históricamente significativa por la diversidad de su tripulación: Victor Glover es el primer astronauta afroamericano en viajar al entorno lunar, Christina Koch es la primera mujer en hacerlo, y Jeremy Hansen es el primer canadiense en salir de la órbita terrestre. Su regreso a la Tierra está previsto para el 11 de abril, completando así un viaje de 10 días que ha capturado la imaginación del mundo entero y que abre una nueva era en la exploración espacial humana.



