La misión Artemis II de la NASA vive uno de sus momentos más importantes este lunes, al realizar el esperado sobrevuelo de la cara oculta de la Luna, un hito que no se lograba con astronautas desde hace más de medio siglo.
A bordo de la nave Orion, cuatro astronautas se aproximan al punto más cercano al satélite natural, a unos 6.500 kilómetros de su superficie, mientras alcanzan también la mayor distancia recorrida por seres humanos desde la Tierra, superando el récord establecido por la misión Apolo 13.
Durante esta fase crítica, la tripulación quedará incomunicada con el centro de control durante aproximadamente 40 a 50 minutos, debido a que la Luna bloquea las señales de radio. Este periodo es clave para probar los sistemas de navegación y comunicación en condiciones reales del espacio profundo.
El sobrevuelo permitirá observar hasta un 20% de la cara oculta lunar, captando imágenes y datos inéditos sobre su geología, cráteres y fenómenos como el comportamiento del polvo en la superficie.
Además, la misión contempla eventos únicos como la posible observación de un eclipse solar desde el espacio, una experiencia que no puede verse desde la Tierra y que ofrece oportunidades científicas sin precedentes.
Aunque Artemis II no tiene previsto alunizar, su objetivo es validar tecnologías esenciales para futuras misiones, como Artemis III, que buscará llevar nuevamente astronautas a la superficie lunar en los próximos años.
La misión, que tiene una duración aproximada de diez días, marca el regreso de los vuelos tripulados alrededor de la Luna y representa un paso fundamental hacia la exploración sostenible del espacio y la posible instalación de bases humanas en el satélite


