En una nueva ofensiva contra el narcotráfico y las estructuras armadas ilegales que operan en el departamento de Nariño, tropas del Batallón de Operaciones Terrestres N.° 14, adscrito a la Fuerza de Tarea Hércules, ubicaron y destruyeron un laboratorio destinado al procesamiento de pasta base de coca en zona rural del municipio de Barbacoas, uno de los territorios con mayor incidencia de cultivos ilícitos en el Pacífico colombiano.
La operación fue desarrollada en el marco de las acciones militares permanentes que adelanta el Ejército Nacional para combatir las economías ilegales que financian a los grupos armados organizados y que continúan generando hechos de violencia en diferentes regiones del departamento.
Infraestructura clandestina
De acuerdo con la información oficial suministrada por la Tercera División del Ejército Nacional, la infraestructura clandestina pertenecería al Grupo Armado Organizado Residual (GAO-r) Comuneros del Sur, específicamente a la Compañía Eider Santos, estructura señalada de mantener injerencia en esta zona del occidente de Nariño y de obtener recursos económicos a través del narcotráfico.
Durante el desarrollo de la operación, los uniformados localizaron el laboratorio oculto entre la vegetación, donde, presuntamente, era procesada la hoja de coca para obtener pasta base, uno de los principales insumos utilizados posteriormente en la elaboración de clorhidrato de cocaína.
Tras verificar las condiciones de seguridad en el lugar, las tropas procedieron a destruir de manera controlada la infraestructura, evitando que continuara siendo utilizada para actividades ilícitas. Según las autoridades militares, esta acción representa una afectación superior a 10 millones de pesos a las finanzas ilegales de la organización armada.
Aunque el monto económico informado corresponde al valor estimado de la infraestructura y los elementos encontrados, las Fuerzas Militares destacaron que el impacto operacional va más allá del aspecto financiero, ya que limita la capacidad de producción de estupefacientes y dificulta el sostenimiento logístico de las estructuras criminales que delinquen en esta región. Las autoridades recordaron que el narcotráfico continúa siendo la principal fuente de financiación de los grupos armados ilegales, recursos que son utilizados para la compra de armamento, explosivos, equipos de comunicación y para sostener actividades relacionadas con el reclutamiento ilegal, las amenazas, las extorsiones y otras acciones criminales que afectan a las comunidades.

