Una ciudadana argentina de 30 años fue detenida por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) el pasado 11 de julio en el Aeropuerto Internacional de Filadelfia, cuando se disponía a viajar a Kansas City para asistir a un partido de la selección argentina durante el Mundial 2026.
La mujer, identificada como Iliana Noeli Lick, había ingresado legalmente a Estados Unidos con una visa de turismo y posteriormente inició trámites para modificar su situación migratoria y obtener autorización de trabajo. Sin embargo, las autoridades migratorias estadounidenses sostienen que permaneció en el país más allá del período autorizado por su visa.
El caso ha generado atención debido a que Lick no tenía antecedentes penales, llevaba años viviendo en Estados Unidos y, según su familia y su abogado, tenía trámites migratorios pendientes. Además, su arresto se produjo durante un vuelo doméstico, en un momento en que las autoridades estadounidenses han incrementado los controles migratorios dentro de los aeropuertos.
Según la información más reciente conocida este viernes, un juez concedió a Lick la posibilidad de salir bajo fianza de 10.000 dólares, aunque todavía debía completarse el proceso administrativo para que pudiera abandonar el centro de detención.
¿Quién es Iliana Noeli Lick?
Lick es oriunda de Buenos Aires y tiene 30 años. De acuerdo con medios estadounidenses y argentinos que han seguido el caso, ingresó a Estados Unidos en 2023 con una visa de viaje y posteriormente extendió su permanencia.
Desde septiembre de 2024 residía en el sur de Filadelfia junto con su novio, Steven Melchiorre. Allí trabajaba como niñera para dos familias de la zona de Point Breeze y cuidaba a tres niños pequeños.
Sus empleadores y su pareja han destacado que Lick se encontraba integrada en la comunidad y que no tenía antecedentes criminales. Una de las familias para las que trabajaba explicó que la mujer se había convertido en una persona muy importante para ellos.
Melchiorre también aseguró que su pareja había ingresado legalmente al país, que había extendido su visa y que posteriormente había presentado documentación para modificar su estatus migratorio y conseguir autorización para trabajar.
El viaje al Mundial que terminó en una detención
La detención ocurrió durante la mañana del 11 de julio de 2026.
Lick tenía previsto viajar desde Filadelfia hasta Kansas City junto con unos amigos para presenciar el partido entre Argentina y Suiza correspondiente a los cuartos de final del Mundial.
Su novio fue quien la llevó al aeropuerto. Después de despedirse, Lick se dirigió hacia la zona de seguridad para continuar con el proceso habitual antes de abordar el vuelo.
Sin embargo, nunca llegó a la puerta de embarque.
Según relató Melchiorre a medios locales, después de que ella dejara de responder sus mensajes comenzó a recibir llamadas en las que le informaron que Lick había sido detenida.
Poco después, la propia mujer consiguió comunicarse con él y le informó entre lágrimas que agentes de ICE la habían detenido y que se encontraba en un centro de detención de Filadelfia.
El episodio ocurrió en un vuelo doméstico, es decir, Lick no estaba intentando ingresar nuevamente a Estados Unidos ni cruzar una frontera internacional.
Ese elemento es especialmente relevante porque forma parte de una nueva tendencia en la política migratoria estadounidense: el uso de información relacionada con los viajes aéreos para identificar a personas que las autoridades consideran que tienen problemas con su situación migratoria.
¿Por qué la detuvo ICE?
Aquí existe una diferencia importante entre la versión de la familia y la de las autoridades.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostiene que Lick permaneció en Estados Unidos más allá del período autorizado por su visa. Según la versión oficial citada por medios argentinos y españoles, la mujer habría ingresado al país el 17 de marzo de 2023 y habría permanecido más tiempo del permitido.
El DHS también ha remarcado que presentar una solicitud migratoria o solicitar autorización para trabajar no significa automáticamente que la persona tenga un estatus migratorio legal vigente.
La defensa de Lick, en cambio, sostiene que ella había seguido los procedimientos que le habían indicado y que tenía trámites migratorios pendientes.
Su abogado y su familia han insistido además en que no tenía antecedentes penales y que había ingresado originalmente de manera legal.
Por ello, el caso no debe describirse simplemente como el de una persona que «entró ilegalmente» a Estados Unidos. La propia información publicada por las autoridades indica que Lick ingresó legalmente al país; la controversia está relacionada con el tiempo de permanencia y el estado de sus trámites migratorios posteriores.
Casi un mes bajo custodia de ICE
Después de ser detenida en Filadelfia, Lick fue trasladada por diferentes instalaciones de detención.
Según su pareja, pasó por centros ubicados en Pensilvania, Luisiana y Texas, antes de terminar en el Otero County Processing Center, en Nuevo México, a miles de kilómetros de su hogar en Filadelfia.
Los traslados complicaron la comunicación entre la mujer y sus familiares y amigos.
WHYY informó que los defensores de inmigrantes en Filadelfia han advertido que las mujeres detenidas por ICE pueden terminar siendo trasladadas a instalaciones mucho más alejadas debido a la menor disponibilidad de espacios para mujeres en determinados centros de detención.
La familia de Lick también abrió una campaña de recaudación de fondos para afrontar los gastos relacionados con su defensa legal.
Una fianza de 10.000 dólares
La situación tuvo una actualización importante este 7 de agosto.
Después de casi un mes bajo custodia, la justicia estadounidense le concedió a Lick la posibilidad de recuperar su libertad mediante una fianza de 10.000 dólares.
No obstante, esto no significa que su caso migratorio haya terminado ni que se le haya concedido residencia o algún otro estatus permanente.
Su pareja explicó que todavía quedaban pasos administrativos y logísticos antes de que pudiera abandonar el centro de detención.
En otras palabras, la libertad bajo fianza no equivale a una victoria definitiva en el proceso migratorio. Lick deberá continuar enfrentando el procedimiento correspondiente mientras permanece en Estados Unidos.
El caso ocurre en medio de un mayor control migratorio en los aeropuertos
La detención de Lick ha adquirido mayor relevancia porque no parece tratarse de un caso aislado.
Durante las últimas semanas, organizaciones defensoras de inmigrantes y abogados han advertido sobre un aumento de detenciones realizadas por ICE en aeropuertos estadounidenses.
En Filadelfia, por ejemplo, organizaciones locales han identificado varios casos de personas detenidas por agentes federales en el aeropuerto desde mediados de julio. WHYY informó que los defensores tenían conocimiento de al menos varias detenciones, incluida la de una mujer de 74 años con un caso de asilo pendiente.
En otras partes del país también se han reportado situaciones similares. A finales de julio, organizaciones de inmigrantes de la zona de la bahía de San Francisco advirtieron sobre un incremento de arrestos de pasajeros por parte de ICE en aeropuertos. KQED informó que más de una docena de viajeros habían sido detenidos durante las semanas anteriores.
El fenómeno ha provocado que abogados especializados en inmigración recomienden a algunas personas con situaciones migratorias pendientes analizar cuidadosamente los riesgos antes de realizar viajes domésticos.
El papel de TSA en las nuevas medidas
Una de las claves para entender estos casos es la relación entre ICE y la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA).
La TSA es la agencia encargada de los controles de seguridad en los aeropuertos estadounidenses. Para realizar esos controles, maneja información relacionada con los pasajeros y sus vuelos.
De acuerdo con información publicada por EL PAÍS, desde mayo de 2026 se formalizó el intercambio de determinados datos de pasajeros de la TSA con ICE con objetivos relacionados con el cumplimiento de las leyes migratorias. El acuerdo utiliza como fundamento el programa Secure Flight, creado originalmente para identificar posibles amenazas a la seguridad aérea.
Esta cooperación ha despertado críticas de organizaciones defensoras de los inmigrantes, que consideran que información originalmente recopilada para garantizar la seguridad aérea está siendo utilizada también para localizar a personas con problemas migratorios.
El Gobierno estadounidense defiende una posición completamente diferente.
Un portavoz del DHS citado por EL PAÍS sostuvo que compartir información entre ambas agencias resulta necesario para identificar a personas que intentan viajar dentro de Estados Unidos y garantizar la seguridad del país.
¿Qué dice el Gobierno de Trump?
La política migratoria estadounidense se endureció considerablemente durante el segundo mandato del presidente Donald Trump, iniciado en enero de 2025.
La Administración ha impulsado una estrategia destinada a incrementar las detenciones y deportaciones de personas que se encuentran en Estados Unidos sin un estatus migratorio válido.
En marzo de 2026, Trump incluso anunció el despliegue de agentes de ICE en aeropuertos del país en medio de una disputa por la financiación del Departamento de Seguridad Nacional.
En ese momento, el Gobierno sostuvo que los agentes colaborarían con las operaciones de seguridad aeroportuaria. Trump, sin embargo, también dejó claro que quería utilizar la presencia de ICE para localizar y detener a inmigrantes que se encontraran en situación irregular.
Los operativos posteriores han generado preocupación entre organizaciones de derechos de los inmigrantes, particularmente porque algunas de las personas detenidas no tenían antecedentes penales y tenían solicitudes migratorias en curso.
Una estrategia que ya se extiende a los vuelos nacionales
Uno de los aspectos más llamativos del caso de Lick es que no estaba viajando fuera de Estados Unidos.
Su destino era Kansas City y el propósito del viaje era asistir a un partido del Mundial.
Precisamente por eso, su detención ha generado preocupación entre inmigrantes que viven en Estados Unidos y que deben desplazarse en avión dentro del país.
Los controles migratorios en los aeropuertos ya no están limitados únicamente a personas que intentan ingresar al territorio estadounidense desde otro país. Los casos reportados durante las últimas semanas muestran que ICE también está utilizando los aeropuertos como lugares para localizar a personas que ya se encuentran dentro del territorio estadounidense.
La abogada de Lick cuestionó la detención
La abogada de inmigración de Lick, Ana Ferreira, declaró a NBC Philadelphia que el arresto le resultó particularmente sorprendente.
Según su experiencia, personas que se encontraban en circunstancias similares habían podido viajar dentro de Estados Unidos sin ser detenidas. Sin embargo, señaló que recientemente comenzó a observar un aumento de arrestos de este tipo.
La defensa considera especialmente relevante que Lick tuviera trámites migratorios pendientes y que, según sus allegados, hubiera seguido los procedimientos que le fueron indicados.
El Gobierno, por su parte, sostiene que una solicitud pendiente no necesariamente protege a una persona frente a una detención migratoria si su estatus autorizado ya expiró.
El impacto en su familia y en la comunidad
Mientras Lick permanece bajo custodia, su detención también ha afectado a las familias para las que trabajaba.
Una de ellas explicó que la argentina era una parte importante de la vida cotidiana de sus hijos y que su ausencia dejó un vacío considerable en el hogar.
Su novio, Steven Melchiorre, también ha participado activamente en la búsqueda de apoyo legal y económico para su pareja.
La campaña de recaudación de fondos creada por sus allegados ha conseguido miles de dólares destinados a cubrir los gastos de abogados, la fianza y otros costos asociados con el proceso migratorio.
¿Qué pasará ahora con Iliana Lick?
El siguiente paso será completar las condiciones de la fianza y continuar con su proceso migratorio.
La liberación bajo fianza no determina cuál será el resultado final de su caso. Dependiendo de las decisiones de las autoridades migratorias y de los tribunales, el procedimiento podría permitirle continuar buscando una solución migratoria o eventualmente terminar en una orden de salida del país.
Por ahora, el dato confirmado más reciente es que un juez estableció una fianza de 10.000 dólares y autorizó su liberación bajo esas condiciones. La familia esperaba completar los trámites necesarios para que pudiera regresar a su hogar en Filadelfia.
El caso de Lick se ha convertido así en un ejemplo del nuevo escenario migratorio estadounidense: una persona que ingresó legalmente al país, que posteriormente inició trámites para regularizar su situación y que terminó detenida por ICE durante un viaje doméstico.
Más allá de la situación particular de la ciudadana argentina, su historia también ha puesto nuevamente sobre la mesa el debate sobre hasta dónde pueden llegar los controles migratorios dentro de los aeropuertos y qué ocurre con los pasajeros cuyos procesos migratorios todavía están pendientes.




