El gobierno argentino anunció este jueves (29.01.2026) la declaración de una emergencia por incendios en varias provincias de la Patagonia, una región golpeada desde el inicio del verano austral por focos ígneos que ya arrasaron decenas de miles de hectáreas de bosques nativos.
La situación más crítica se vive en la provincia de Chubut, donde el fuego ha destruido al menos 45.000 hectáreas. El Parque Nacional Los Alerces, uno de los principales patrimonios naturales del país, concentra el mayor daño, con cerca de 20.000 hectáreas consumidas por las llamas, de acuerdo con los últimos reportes oficiales.
La medida de emergencia alcanzará a las provincias de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa y será formalizada mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia que se publicará este viernes. Según informó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el objetivo es acelerar la coordinación entre los organismos nacionales y provinciales para reforzar el combate contra el fuego, en respuesta a los reclamos de los gobernadores patagónicos.
En la zona operan cerca de 450 brigadistas, apoyados por 19 aeronaves, que trabajan para impedir que los incendios avancen hacia áreas pobladas. Las recientes lluvias brindaron un alivio momentáneo y mejores condiciones de trabajo, aunque no han sido suficientes para extinguir los focos activos.
Además, el gobierno nacional destinó esta semana unos 87 millones de dólares para fortalecer el accionar de los cuerpos de bomberos voluntarios. Otro incendio relevante afecta a unas 22.300 hectáreas entre Puerto Patriada y Epuyén, que ya se encuentra controlado en un 85%.
Los incendios también impactan, en distinta magnitud, a otras provincias patagónicas como Río Negro, Neuquén, La Pampa y Santa Cruz.




