Argelia se despide del Mundial 2026 con la amargura de una generación que prometía más
Las Zorros del Desierto cerraron su participación en el Mundial 2026 con una derrota 2-0 ante Suiza que desnudó todas las limitaciones de un equipo que llegó a Norteamérica con grandes expectativas pero que nunca encontró su mejor versión en el torneo. El balance final es devastador: tres goles en contra de Messi en el debut, una victoria ante Jordania que llegó demasiado tarde para salvar el primer lugar del grupo, y ahora la eliminación ante Suiza sin haber generado una sola ocasión de gol clara en los 90 minutos de Vancouver. Riyad Mahrez, la gran esperanza ofensiva del equipo, se va del Mundial sin haber tenido un impacto real en ninguno de los partidos decisivos.
Lo más doloroso para la afición argelina es el contraste entre las expectativas y la realidad. Argelia llegó con una generación de jugadores formados en las mejores ligas europeas, con nombres reconocidos en Francia, España e Inglaterra, y sin embargo nunca logró trasladar ese talento individual a un funcionamiento colectivo que le permitiera competir al nivel que el torneo exige. El técnico deberá responder preguntas incómodas sobre un sistema que fue demasiado pasivo ante rivales de primer nivel. Para los millones de aficionados en Argelia y en la diáspora francesa que soñaban con ver a su selección brillar en este histórico Mundial de 48 equipos, el regreso a casa llega con el sabor amargo de una oportunidad desaprovechada.

