El partido entre Rayo Vallecano y Real Oviedo, correspondiente a la jornada del fútbol profesional español, fue aplazado este fin de semana debido al mal estado del terreno de juego, afectado por las intensas lluvias registradas en las últimas horas.
La decisión fue tomada tras la inspección del árbitro y de los responsables de competición, quienes concluyeron que el césped no reunía las condiciones mínimas de seguridad para la disputa del encuentro, tanto para la integridad de los futbolistas como para el correcto desarrollo del juego.
Un césped impracticable
Las precipitaciones constantes provocaron encharcamientos y zonas resbaladizas en el campo, dificultando el bote del balón y aumentando el riesgo de lesiones. A pesar de los trabajos realizados por el personal de mantenimiento, no fue posible garantizar un estado adecuado del terreno.
Decisión consensuada
Representantes de ambos clubes fueron informados de la situación antes de la hora prevista del inicio del partido. Tanto Rayo Vallecano como Real Oviedo aceptaron el aplazamiento como una medida preventiva y necesaria ante las condiciones meteorológicas adversas.
Nueva fecha pendiente
La Liga informó que el encuentro será reprogramado en una fecha posterior, que se anunciará una vez se evalúe el calendario competitivo y la disponibilidad de ambos equipos.
Contexto meteorológico
El aplazamiento se produce en un contexto de fuertes lluvias en varias zonas de España, que han causado alteraciones en el transporte y en otros eventos deportivos, obligando a las autoridades a recomendar precaución en los desplazamientos.




