La salida de Autos Italianos de Colombia como concesionario autorizado de Ferrari dejó en incertidumbre a varios compradores que habían entregado anticipos millonarios por vehículos que aún no habían sido entregados.
De acuerdo con la información conocida, Ferrari puso fin a la relación comercial con el concesionario desde el 4 de junio de 2026 y anunció que trabaja en la designación de un nuevo representante para el mercado colombiano. Sin embargo, la compañía no ha informado cómo se atenderán los contratos pendientes ni qué ocurrirá con los clientes que ya realizaron pagos.
Entre los afectados hay compradores que desembolsaron importantes sumas de dinero para adquirir vehículos de alta gama y personalizados, cuyo proceso de fabricación y entrega suele tomar varios meses. Algunos de ellos aseguran que no recibieron los automóviles en las fechas pactadas y que tampoco han obtenido el reembolso de los anticipos.
Uno de los clientes afirmó que, tras el incumplimiento en la entrega de su vehículo, la única respuesta que recibió fue la recomendación de acudir a la vía judicial para reclamar su dinero.
Los contratos revisados en el caso fueron suscritos por quien figuraba como representante legal suplente de la sucursal en Colombia. Posteriormente, este aseguró que ya no tiene vínculos con la empresa y señaló que la dirección del concesionario estaba en manos de empresarios mexicanos junto con un socio colombiano.
Por ahora, el futuro de los compradores sigue siendo incierto, mientras Ferrari define un nuevo concesionario para el país y los clientes buscan alternativas legales para recuperar sus recursos o hacer valer los contratos firmados.



