El fenómeno italiano quiere cerrar la primera mitad de la temporada con otra victoria antes del descanso de verano
Kimi Antonelli llega al Gran Premio de Hungría con el hambre del líder que sabe que una victoria este domingo ampliaría su ventaja en el campeonato justo antes de que la Fórmula 1 se tome las vacaciones de verano. El joven de Bolonia que llegó a Mercedes como el sucesor de Lewis Hamilton está construyendo en 2026 una de las temporadas de debut más extraordinarias que ha visto la Fórmula 1 en muchos años, con seis victorias en diez carreras que lo convierten en el piloto más ganador de la temporada y en el candidato más serio al título mundial antes incluso de llegar a la mitad del campeonato. Ganar en Hungría sería su séptima victoria del año y un golpe de autoridad que dejaría el campeonato prácticamente sentenciado si Hamilton y Norris no responden.
El único inconveniente para Antonelli este domingo es que arranca desde detrás en la parrilla después de que Norris le arrebatara la pole position por solo 12 milésimas en la clasificación del sábado. El Hungaroring es un circuito donde adelantar es muy difícil por su diseño sinuoso y con pocas rectas largas, lo que hace que la posición de salida tenga un peso enorme en el resultado final. Sin embargo Antonelli demostró durante toda la temporada que tiene la inteligencia táctica y la gestión de neumáticos necesarias para resolver partidas desde posiciones no privilegiadas, y el equipo Mercedes tiene la experiencia y los recursos para diseñar estrategias de boxes que le permitan superar a Norris sin necesidad de adelantarle en pista. El pit wall de Mercedes será tan importante como el propio Antonelli este domingo en Budapest.




