El gremio calificó la iniciativa como una “restricción desproporcionada” y alertó sobre efectos en miles de empresas, especialmente mipymes.
La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) lanzó una fuerte advertencia frente al nuevo proyecto de etiquetado nutricional impulsado por el Gobierno de Gustavo Petro, al considerar que podría generar impactos negativos en la industria de alimentos y en la estabilidad económica del sector.
A través de su Cámara de la Industria de Alimentos, el gremio expresó su preocupación por la propuesta del Ministerio de Salud, que busca modificar el actual esquema de etiquetado frontal vigente en el país.
Críticas al alcance de la medida
Según la ANDI, el proyecto presenta vacíos técnicos y carece de suficiente respaldo científico, lo que —desde su perspectiva— pone en riesgo la estabilidad regulatoria del sector.
El gremio calificó la iniciativa como una “restricción desproporcionada”, argumentando que no se habrían tenido en cuenta los impactos reales sobre la industria ni se habrían generado espacios suficientes de concertación con los actores involucrados.
Impacto en miles de empresas
Uno de los principales puntos de alerta es el posible efecto sobre más de 51.000 empresas del sector de alimentos en Colombia, de las cuales cerca del 98,5% son micro, pequeñas y medianas empresas.
De acuerdo con la ANDI, la implementación de un nuevo modelo de etiquetado podría implicar costos adicionales, ajustes en procesos productivos y cambios logísticos que afectarían especialmente a este tipo de compañías.
Falta de diálogo con el sector
El gremio también cuestionó la falta de respuesta del Gobierno frente a la solicitud de establecer mesas técnicas de trabajo que permitan evaluar el impacto de la medida de manera conjunta.
En ese sentido, advirtió que la ausencia de concertación limita la construcción de una regulación equilibrada y podría generar incertidumbre jurídica en el sector.
Debate entre salud pública y economía
El proyecto de etiquetado hace parte de las políticas del Gobierno orientadas a mejorar la salud pública y promover decisiones de consumo más informadas.
Sin embargo, desde el sector empresarial se insiste en que cualquier cambio debe considerar tanto los objetivos sanitarios como la sostenibilidad económica de la industria.
Un nuevo frente de tensión
Esta controversia se suma a otros desacuerdos recientes entre el Gobierno y los gremios económicos, evidenciando el ambiente de debate que rodea las reformas impulsadas por la administración Petro.
Por ahora, el futuro del proyecto dependerá del proceso de discusión y de los ajustes que puedan surgir tras las observaciones del sector empresarial.



