Análisis de las elecciones

Carlos Santa María.

Al día siguiente de las elecciones parlamentarias y consulta presidencial, recibí invitación para exponer algunas reflexiones en varios canales internacionales.

Iniciando sostuve que existe una diferencia entre los comicios regionales (cámara-senado) con la magistratura del país, ya que en las primeras se mueven maquinarias electorales muy poderosas con gran inversión económica y fraude, perdiendo el voto de opinión parte de su fortaleza debido a la manipulación de necesidades de la gente y la coacción personal. Ello determina ciertos resultados.

Asimismo, que ha sido un triunfo electoral muy importante para la izquierda y el progresismo ya que después de casi dos siglos completos de dominación de las élites se puede tener la esperanza en una victoria que marque transformaciones significativas para la población.

No obstante, siendo rigurosos, el triunfo de Gustavo Petro no es seguro debido a la unidad de las castas, el factor Fajardo y el requerimiento obligatorio de nuevas alianzas progresistas.

 

«Si el Pacto Histórico Nariño hubiera aceptado al líder social, campesino, indígena, Alberto Cuases, se habrían ganado dos curules y no una solamente”

 

Interrogado sobre resultados legislativos del gobierno, manifesté que siguen manteniendo una cuota de poder superior al 60%, lo que es significativo, y que su candidato de ultraderecha “Fico” (apoyado reservadamente por el Centro Democrático) obtuvo alta votación, lo que indica que la primera vuelta sería preciso ganarla con Petro de manera clara, pues en la segunda confluirán presiones muy fuertes para detener el cambio.

Sobre opciones de Gustavo Petro y la gobernabilidad posterior indiqué que los resultados auspician una tendencia al triunfo, no indudable en primera o segunda vuelta (independiente del deseo personal), aunque con esfuerzo se trabajará para ello. Una vez siendo presidente la correlación de fuerzas en el legislativo cambia y es factible que una tenaz oposición pueda presentarse sectorialmente o en otros haya aceptación de reformas estructurales.

En cuanto a lo regional, prácticamente el 80% de lo prospectado se ha cumplido. Si el Pacto Histórico Nariño hubiera aceptado al líder social, campesino, indígena, Alberto Cuases, se habrían ganado dos curules y no una solamente.

Colombia tiene una gran oportunidad de cambiar positivamente y es hora de actuar decididamente.

Por: Carlos Santa María

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