informe reciente de Amnistía Internacional encendió las alarmas sobre la situación de los derechos humanos en Cuba, al denunciar graves abusos dentro del sistema penitenciario, incluyendo torturas, malos tratos y muertes bajo custodia.
De acuerdo con el documento, las cárceles del país estarían marcadas por condiciones precarias y un patrón de represión sistemática contra personas privadas de la libertad, especialmente aquellas consideradas opositoras o críticas del gobierno. La organización señala que muchos detenidos enfrentan hostigamiento, vigilancia constante e interrogatorios, en un contexto donde también se registran detenciones arbitrarias y restricciones a las libertades fundamentales.
El informe también advierte sobre el deterioro de la salud de varios reclusos, quienes en algunos casos no reciben atención médica adecuada, lo que agrava su situación y aumenta el riesgo de fallecimientos en prisión. Además, denuncia que familiares de los detenidos son víctimas de intimidación y acoso por parte de las autoridades.
Amnistía Internacional subraya que estas prácticas forman parte de un entorno más amplio de represión, en el que activistas, periodistas, artistas y defensores de derechos humanos son objeto de persecución y limitaciones a su libertad de expresión y reunión.
Ante este panorama, la organización hizo un llamado urgente a las autoridades cubanas para que liberen a las personas detenidas por motivos políticos, garanticen condiciones dignas en los centros de reclusión y pongan fin a las violaciones de derechos humanos.
El informe ha reavivado la preocupación de la comunidad internacional sobre la situación en la isla, donde persisten denuncias de abusos y falta de garantías para la protección de los derechos fundamentales.



