Amaranto Perea está protagonizando uno de los debuts más exitosos de un técnico en la historia reciente del fútbol colombiano
Luis Amaranto Perea llegó al Independiente Medellín en el momento más complicado posible para debutar como técnico principal: con la eliminación de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama como telón de fondo, sin experiencia previa dirigiendo un equipo de manera autónoma y con la presión de una hinchada que después de varios semestres sin títulos exigía respuestas inmediatas. Sin embargo el exdefensor de la Selección Colombia respondió de la manera más contundente posible: tres partidos, tres victorias, nueve puntos y liderato perfecto de la Liga BetPlay 2026-II con un estilo de juego propositivo que ha enamorado a una hinchada que veía en la llegada de Amaranto más un gesto simbólico que una apuesta técnica seria. Los resultados demostraron que el simbolismo y la calidad pueden ir perfectamente de la mano.
Lo que más sorprende del trabajo de Amaranto Perea en estas primeras semanas es la velocidad con la que instaló su idea de juego en el vestuario y la confianza que transmite en cada decisión táctica que toma durante los partidos. La sustitución de Cataño por Juan Córdoba ante Tolima cuando el primero se lesionó al minuto 34 fue una muestra de gestión inteligente porque Córdoba entró y marcó el tercer gol que sentenció el partido, y los cambios que realizó para administrar el resultado con diez hombres en los últimos 30 minutos demostraron que el técnico tiene la frialdad y la lectura táctica de alguien con mucha más experiencia de la que tiene en el banquillo. Amaranto Perea está construyendo algo que el fútbol colombiano no esperaba ver tan pronto, y si el DIM mantiene este nivel el resto del semestre el técnico podría convertirse en campeón en su primer torneo como director técnico principal, una hazaña que muy pocos entrenadores han logrado en la historia del fútbol colombiano.




