Alfredo Arias salió a la rueda de prensa después de la derrota en Ibagué con el mismo mensaje que repite cuando Junior tropieza en el arranque de un semestre: la historia de este club no se escribe en la primera fecha sino en la última. El técnico uruguayo reconoció los errores defensivos que permitieron la victoria del conjunto pijao pero recordó que los dos semestres anteriores también comenzaron mal y que lo importante es cómo termina la historia. Una frase que en el contexto del bicampeonato tiene credibilidad total porque la evidencia histórica le da la razón, pero que esta vez llega acompañada de circunstancias que complican aún más el análisis: Junior no contó con el arquero Mauro Silveira, Luis Fernando Muriel, Francisco Fydriszewski, Pablo Ortiz que no había llegado documentación, y Teófilo Gutiérrez por lesión, lo que significa que el equipo que perdió en Ibagué estaba lejos de ser el Junior completo.
Arias admitió que recibir dos goles siempre genera preocupación y aseguró que trabajará para recuperar la solidez defensiva que caracterizó al equipo durante las campañas anteriores. La situación del técnico uruguayo en Junior sigue siendo sólida institucionalmente: dos títulos consecutivos le dan un respaldo que ninguna derrota en primera fecha puede erosionar. Sin embargo la próxima fecha ante Millonarios en el Romelio Martínez de Barranquilla será el verdadero examen del Junior real, con todos los titulares disponibles y jugando en casa ante una hinchada que llegará con la memoria de la derrota en Ibagué todavía fresca.




