El Cacique llega a Estudiantes con credenciales importantes pero los resultados todavía no lo respaldan
Alexander Medina vive en Estudiantes de La Plata uno de los momentos más difíciles de su carrera como entrenador: llegó al club platense con la reputación de un técnico ganador construida en Nacional de Uruguay, Talleres de Córdoba y la selección paraguaya, y sin embargo los primeros partidos del Clausura no han mostrado al equipo que la hinchada esperaba ver desde el primer día. Con 3 puntos en tres fechas y décimo en el Grupo A, el Cacique enfrenta preguntas sobre su sistema de juego, sobre la utilización de los jugadores y sobre la capacidad del equipo para competir simultáneamente en la Liga Profesional y la Copa Sudamericana sin perder nivel en ninguno de los dos frentes. La derrota ante Boca fue especialmente dolorosa porque llegó contra un rival que también arrastraba problemas de rendimiento y que sin embargo encontró el gol decisivo en el momento menos esperado.
Lo que juega a favor de Medina en este momento difícil es que la dirigencia de Estudiantes históricamente ha dado tiempo a los procesos cuando el técnico tiene credenciales suficientes para justificar la confianza, y el Cacique tiene en su haber títulos nacionales e internacionales que hablan por sí solos de su capacidad. El plantel tiene jugadores como Guido Carrillo, Adolfo Gaich, Gabriel Neves y Santiago Ascacíbar que ahora está en Boca, con suficiente calidad para competir en la parte alta del Clausura si el equipo encuentra el funcionamiento colectivo que Medina busca instalar. El partido ante Universidad Católica de Chile en la Copa Sudamericana será paradójicamente una oportunidad para que el técnico demuestre que su Estudiantes puede rendir mejor cuando el contexto es diferente al del torneo local, y una buena actuación continental podría ser el punto de inflexión que el Clausura todavía no le ha dado.




