La creciente tensión por situaciones de alteración del orden en el barrio El Pilar ha llevado a una comerciante local a alzar la voz ante las autoridades. Mayerli Díaz, reconocida en la zona por su compromiso y esfuerzo diario, presentó una denuncia formal tras varios episodios de agresividad protagonizados, según ella, por migrantes venezolanos que frecuentan su establecimiento.
Inseguridad
Díaz relató que ha sido víctima de amenazas verbales y situaciones intimidantes dentro y fuera de su local, lo que ha generado un ambiente de zozobra tanto para ella como para sus clientes. Afirmó que estas situaciones no son aisladas y que otras personas del sector también han sido testigos o víctimas de comportamientos similares.
“Yo no estoy en contra de nadie, pero no podemos seguir normalizando la violencia. Necesitamos respeto y garantías para trabajar tranquilos”, expresó la comerciante.
Presencia
La denunciante hizo un llamado a la administración municipal y a la Policía Nacional para que se incremente la presencia institucional en el sector, ya que considera que la situación podría empeorar si no se toman medidas preventivas y de control.
Vecinos y comerciantes del barrio han manifestado solidaridad con Mayerli y piden soluciones que no estigmaticen, pero sí garanticen la convivencia pacífica y el cumplimiento de la ley.
Equilibrio
Si bien muchos migrantes llegan al país en busca de oportunidades y contribuyen con su trabajo, las autoridades locales han reiterado que cualquier acto que afecte la seguridad ciudadana será atendido conforme a la normativa vigente, independientemente de la nacionalidad de los involucrados.
La comunidad de El Pilar espera respuestas concretas, vigilancia constante y espacios de diálogo que permitan prevenir enfrentamientos y construir un ambiente más seguro para todos.




