La alerta por casos de fiebre amarilla en Colombia ha encendido las alarmas de las autoridades sanitarias, que intensifican las medidas de prevención y vigilancia en varias regiones del país. En lo corrido de 2026, se han confirmado al menos 25 casos y 14 fallecimientos asociados a esta enfermedad, lo que evidencia la gravedad del brote.
De acuerdo con el Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, los casos se han concentrado principalmente en departamentos como Tolima, Meta y Putumayo, zonas donde las condiciones climáticas y ambientales favorecen la proliferación del mosquito transmisor. La enfermedad, que se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados, puede causar síntomas graves como fiebre alta, daño hepático y complicaciones potencialmente mortales.
Ante este panorama, las autoridades han reforzado las campañas de vacunación, especialmente en áreas de alto riesgo y entre poblaciones vulnerables. La vacuna contra la fiebre amarilla es gratuita, segura y altamente efectiva, por lo que se insiste en que las personas verifiquen su esquema de inmunización, especialmente si planean viajar a zonas endémicas.
Asimismo, se han emitido recomendaciones para prevenir la propagación del virus, como el uso de repelente, la eliminación de criaderos de mosquitos y la protección adecuada en zonas rurales. Las autoridades también mantienen vigilancia epidemiológica activa para detectar nuevos casos de manera oportuna y evitar la expansión del brote.
La situación mantiene en alerta al sistema de salud colombiano, que busca contener el avance de la enfermedad y proteger a la población mediante acciones preventivas y educativas.




