La Policía de España emitió una alerta sobre la oruga procesionaria (Thaumetopoea pityocampa), un insecto cuyas pelusas y pelos urticantes representan un peligro serio para perros, gatos y otras mascotas domésticas. El contacto directo o la ingestión de estos insectos puede provocar reacciones graves, incluyendo inflamación de la lengua y la boca, dificultades para tragar y, en casos extremos, afectaciones respiratorias o digestivas.
Zonas y período de riesgo
La alerta se centra en parques, jardines y bosques de pinos, donde las orugas se desplazan en “procesiones” durante los meses de febrero y marzo. Los animales que olfatean, lamen o intentan ingerir estos insectos están en riesgo inmediato de intoxicación.
Recomendaciones para proteger a las mascotas
- Evitar paseos en áreas con pinos infestados.
- Supervisar constantemente a los animales durante sus salidas.
- No manipular las orugas directamente; en caso de contacto, utilizar guantes y protección.
- Acudir al veterinario de inmediato si la mascota presenta síntomas tras el contacto.
Las autoridades insisten en que la prevención y la vigilancia son fundamentales para evitar accidentes. Esta medida busca concienciar a los dueños de mascotas sobre los riesgos que representa la oruga procesionaria durante su temporada de mayor actividad.



