La tormenta tropical Melissa mantiene en alerta a todo el Caribe, donde las autoridades meteorológicas advierten sobre fuertes lluvias, inundaciones repentinas y marejadas peligrosas. El fenómeno, que continúa desplazándose lentamente sobre aguas cálidas, ha incrementado su intensidad durante las últimas horas y podría evolucionar en los próximos días.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC) informó que Melissa presenta vientos sostenidos cercanos a los 95 km/h, acompañados de bandas nubosas extensas que afectan a varias islas del Caribe oriental. Entre los territorios más amenazados se encuentran Puerto Rico, República Dominicana, Haití y las Antillas Menores, donde se espera la caída de grandes volúmenes de lluvia.
Los expertos advierten que el desplazamiento lento del sistema aumenta el riesgo de inundaciones graves y deslizamientos de tierra, especialmente en zonas montañosas y costeras. Las autoridades locales han emitido alertas preventivas, instando a la población a refugiarse en lugares seguros y evitar desplazamientos innecesarios.
El fenómeno ha generado también un oleaje intenso y peligroso, afectando la navegación y provocando cierres temporales de puertos. Los meteorólogos siguen monitoreando el desarrollo de la tormenta, que podría convertirse en huracán si las condiciones atmosféricas continúan siendo favorables.
Mientras tanto, organismos de emergencia en toda la región trabajan coordinadamente para mitigar el impacto de Melissa, reforzando la vigilancia en las zonas más vulnerables y preparando planes de contingencia ante una posible escalada del fenómeno climático.




