El Instituto Departamental de Salud de Nariño (IDSN) hizo un llamado urgente a la ciudadanía de Pasto y de otros municipios como Ipiales, Tumaco, Samaniego y La Unión, para que denuncien cualquier actividad irregular que se esté presentando en centros de estética, peluquerías y establecimientos de cuidado personal.
Esta alerta no es un capricho ni una exageración; responde a indicios preocupantes que señalan que, bajo la apariencia de negocios legales, se estarían realizando procedimientos quirúrgicos clandestinos, lo que constituye un grave riesgo para la salud y la vida de las personas.
La reciente tragedia ocurrida en la ciudad de Bogotá, donde una paciente perdió la vida durante una intervención estética ilegal y su cuerpo fue abandonado, debe servir como advertencia sobre los peligros reales de estas prácticas. Situaciones como esta nos recuerdan que la clandestinidad no solo viola la ley, sino que también puede costar vidas humanas. Nadie debería someterse a procedimientos médicos en condiciones que no cumplen con los estándares de higiene, seguridad y profesionalismo exigidos por las autoridades sanitarias.
El IDSN enfatiza que las cirugías y procedimientos estéticos deben realizarse únicamente en establecimientos autorizados y bajo la supervisión de profesionales de la salud debidamente capacitados y certificados. La intervención en lugares improvisados, con personal no calificado, no solo pone en riesgo la vida de los pacientes, sino que también puede provocar infecciones graves, complicaciones médicas e incluso la muerte. La prevención y la vigilancia ciudadana se convierten, entonces, en herramientas fundamentales para proteger la salud de la comunidad.
Adicionalmente, existen indicios de que algunas peluquerías podrían estar funcionando como fachadas para actividades ilícitas, incluyendo la prostitución. Esta situación genera un doble riesgo: por un lado, la vulneración de derechos y la explotación de personas; por otro, la posibilidad de que los mismos espacios sirvan para prácticas médicas clandestinas. La combinación de estas irregularidades incrementa la vulnerabilidad de los ciudadanos y demanda una respuesta coordinada entre autoridades y comunidad.
La colaboración ciudadana es esencial. Todos tenemos un papel que desempeñar en la protección de nuestra salud y la de nuestros seres queridos. Denunciar cualquier actividad sospechosa no es solo un acto de responsabilidad cívica, sino una forma directa de prevenir tragedias. El IDSN asegura la confidencialidad de las denuncias y garantiza que cada reporte será investigado con rigurosidad y profesionalismo.
Es importante que la ciudadanía reconozca señales de alerta: establecimientos que ofrecen procedimientos invasivos sin credenciales visibles, precios sospechosamente bajos, ausencia de protocolos de higiene, o insistencia en realizar intervenciones sin historial médico adecuado, son claros indicios de prácticas riesgosas. La vigilancia y la denuncia son las herramientas más efectivas para que estos negocios ilegales no pongan en peligro la vida de las personas.
La salud es un derecho fundamental y la responsabilidad de protegerla recae en todos. Las autoridades sanitarias, en conjunto con la comunidad, pueden prevenir que se repitan casos trágicos como el de Bogotá. La seguridad, la legalidad y la ética en los servicios de estética no son opcionales; son esenciales. Cada denuncia realizada acerca a la sociedad a un entorno más seguro, transparente y respetuoso de la vida humana.
Por ello, el llamado del IDSN es claro: no permanezcamos indiferentes ante prácticas clandestinas que pueden terminar en tragedia. La cooperación ciudadana, junto con la acción de las autoridades, es la mejor defensa contra riesgos que podrían evitarse. Hoy, más que nunca, Pasto y los municipios de Nariño necesitan de una comunidad vigilante y comprometida con la protección de la salud pública. Denunciar es proteger la vida.
