
Fallas en comunicación y control aéreo expusieron debilidades en la operación del principal aeropuerto del país
Un grave incidente ocurrido en el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá encendió las alarmas sobre la seguridad aérea en Colombia, luego de que un informe técnico confirmara que existió un riesgo real de colisión entre un avión comercial y un helicóptero militar.
El hecho se registró el pasado 20 de febrero de 2026, cuando un Airbus A320 que se preparaba para despegar tuvo que abortar la maniobra al detectar una aeronave cruzando su trayectoria. La decisión evitó una tragedia, aunque provocó daños en el avión debido al frenado extremo.
Errores operativos y fallas de coordinación
De acuerdo con la investigación de la Aeronáutica Civil, el incidente fue catalogado como “grave” y estuvo relacionado con múltiples fallas en la comunicación, supervisión y coordinación del tráfico aéreo.
El informe señala que no hubo suficiente información para la tripulación del avión sobre la presencia del helicóptero, además de inconsistencias en las instrucciones desde la torre de control y desviaciones en la altitud de vuelo de la aeronave militar.
También se evidenciaron limitaciones en el monitoreo del espacio aéreo y dificultades operativas en un entorno de alta complejidad, lo que aumentó el riesgo durante la maniobra de despegue.
Un riesgo que pudo evitarse
Las autoridades concluyeron que el incidente pudo haberse evitado con mejores protocolos y una coordinación más efectiva entre las operaciones civiles y militares.
La falta de procedimientos claros para el cruce de helicópteros en zonas cercanas a las pistas, así como la ausencia de estándares unificados de comunicación, fueron factores determinantes en la situación de riesgo.
Medidas del Gobierno para reforzar la seguridad
Tras conocerse el informe, el Gobierno Nacional anunció que implementará una serie de medidas para fortalecer la seguridad en El Dorado y evitar que situaciones similares se repitan.
Entre las acciones previstas se encuentran la actualización de protocolos de tránsito aéreo, mayor capacitación para controladores, definición de rutas y altitudes específicas para aeronaves militares, y mejoras en los sistemas de vigilancia y seguimiento.
Estas decisiones buscan reducir la probabilidad de incidentes en un aeropuerto que concentra la mayor operación aérea del país.




