¡Alerta crítica! Embalses de Cundinamarca caen a niveles preocupantes

La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) manifestó su profunda preocupación ante el panorama hídrico del departamento. El sistema Chingaza pasó de estar en 69,16% arrancando el 2026 a situarse en 67,68% al día de hoy, mientras que el agregado norte descendió del 62,69% al 62,36%, y el agregado sur cayó del 87,85% al 86,62%.

La situación es particularmente crítica porque estos embalses suministran agua a Bogotá y varios municipios de la Sabana. El director de la CAR, Alfred Ballesteros, indicó que se presentan bajos niveles en las corrientes hídricas y un descenso sostenido que enciende las alarmas sobre la disponibilidad del recurso hídrico para los próximos meses.

«Desafortunadamente, nos encontramos con unos niveles muy bajos en el río Bogotá, especialmente a la altura del municipio de Cajicá. Se presentan reportes de desabastecimiento de recursos hídricos», advirtió el funcionario durante un informe a los medios.

Esta tendencia descendente marca el cierre de 2025 y el inicio de 2026 con un comportamiento preocupante que recuerda la crisis hídrica de 2024, cuando Bogotá estuvo al borde del racionamiento de agua. Aunque los niveles actuales son superiores al crítico 47,12% registrado en diciembre de 2024, el descenso constante durante las últimas semanas genera inquietud entre las autoridades ambientales y los habitantes de la región.

El análisis detallado muestra que durante el segundo semestre de 2025, el sistema Chingaza experimentó una caída progresiva desde el 92,44% alcanzado el 30 de julio hasta quedar por debajo del 70% al finalizar el año. Solo en la última semana de diciembre, el nivel pasó de 71,76% el 24 de diciembre a 69,16% el 31, perdiendo casi 2,6 puntos en apenas siete días, y continuó descendiendo durante los primeros días de enero de 2026.

Ante este escenario, la CAR convocó una reunión de emergencia con los alcaldes de Cajicá, Sopó, Zipaquirá y Tocancipá para revisar acciones inmediatas. La entidad proyecta realizar acciones para revisar las concesiones de agua, hacer un riguroso seguimiento al cumplimiento de los planes de uso eficiente y ahorro del agua, proteger los páramos durante los proyectos de restauración y realizar campañas masivas sobre el cuidado del recurso vital.

La Gobernación de Cundinamarca, por su parte, anunció una inversión histórica de $135 mil millones para recuperar el embalse del Neusa mediante la extracción de sedimentos acumulados que permitirá recuperar tres millones de metros cúbicos de capacidad y restaurar 40 hectáreas con especies nativas. Este esfuerzo busca incrementar la capacidad de almacenamiento del Agregado Norte y fortalecer la resiliencia hídrica ante temporadas secas.

El gobernador Jorge Emilio Rey hizo un llamado urgente a la ciudadanía para sumarse a las medidas implementadas: «La acción colectiva y la planificación son clave para garantizar el acceso al agua y preservar nuestros recursos naturales. No podemos esperar a estar en crisis para actuar. Cada gota cuenta y cada acción de ahorro es fundamental».

Las proyecciones climáticas para los primeros meses de 2026 no son alentadoras. El Ideam prevé condiciones de precipitación variables con déficits en algunas zonas de Cundinamarca, reduciendo entre 10% y 30% las lluvias respecto a los valores históricos normales. Adicionalmente, se esperan anomalías positivas de temperatura de hasta 1.5°C, lo que incrementará la evapotranspiración y agravará el déficit hídrico.

Las autoridades municipales están implementando planes de contingencia que incluyen racionamiento preventivo de agua, campañas de uso eficiente del recurso, exploración de fuentes alternas y, en algunos casos, suministro mediante carrotanques a comunidades rurales dispersas donde ya se reportan desabastecimientos.