El presidente interino de Perú generó una fuerte polémica tras afirmar que “Alemania fue empujada a la guerra por judíos”, una declaración que provocó rechazo inmediato tanto a nivel nacional como internacional.
Las palabras del mandatario fueron calificadas como inaceptables por diversos sectores políticos, organizaciones civiles y comunidades judías, que señalaron que este tipo de afirmaciones distorsionan hechos históricos y promueven narrativas peligrosas. Historiadores y expertos en el periodo de la Segunda Guerra Mundial recordaron que el conflicto fue resultado de políticas expansionistas del régimen nazi liderado por Adolf Hitler, así como de una ideología basada en el antisemitismo y el totalitarismo.
Tras la controversia, distintas figuras públicas exigieron una rectificación inmediata, mientras que organismos internacionales reiteraron la importancia de combatir la desinformación histórica y los discursos que puedan fomentar odio o discriminación.
Por su parte, representantes de la comunidad judía manifestaron su preocupación por el impacto de este tipo de declaraciones, subrayando la necesidad de promover la educación histórica y el respeto a la memoria de las víctimas del conflicto.
Hasta el momento, no se ha emitido una aclaración oficial que modifique o retracte las declaraciones, lo que mantiene abierto el debate público y la presión sobre el mandatario para ofrecer explicaciones.




