Carlos Alcaraz, el joven prodigio del tenis español, se muestra más motivado que nunca de cara a su participación en el Trofeo Conde de Godó en Barcelona, un torneo que ha sido testigo de sus triunfos en las dos ediciones anteriores. Después de perder el número uno del mundo a manos de Jannik Sinner en la final del Masters 1000 de Montecarlo, el español se prepara para recuperar esa posición, algo que podría lograr esta semana si se corona campeón en Barcelona.
En una rueda de prensa, Alcaraz destacó la «hermosa batalla» que mantiene con Sinner por el puesto de número uno. «Creo que la competencia que estamos teniendo Jannik y yo es muy bonita y probablemente sea una motivación extra para mí», comentó el actual campeón del US Open. Aunque la rivalidad en la pista es intensa, Alcaraz subrayó que tiene una excelente relación con el italiano fuera de ella. «No es algo personal, pero nos llevamos muy bien fuera de la pista, tenemos una relación de respeto mutuo», añadió el número dos del mundo.
Alcaraz, quien ha sido testigo del ascenso meteórico de Sinner, considera que su rivalidad le ha servido para mejorar su propio juego. «Jannik me impulsa a ser mejor jugador, me ayuda a identificar mis debilidades, y eso me hace poner más foco en mi preparación y en cada partido», explicó Alcaraz, quien con solo 22 años ya cuenta con siete títulos de Grand Slam.
El tenista murciano también elogió los avances de Sinner en superficies como la tierra batida, y destacó que ambos están muy igualados en todas las superficies. «Cuando jugamos, no hay favorito, sea en hierba, en rápida o en tierra», afirmó Alcaraz.
Este martes, Alcaraz debutará en el Conde de Godó enfrentándose al finlandés Otto Virtanen en los dieciseisavos de final, y con el objetivo claro de seguir sumando puntos para recuperar el primer puesto del ranking ATP. El Trofeo Conde de Godó, que ha ganado en las dos últimas ediciones, es un torneo clave para su temporada en tierra batida.



