En la mañana de ayer el exconcejal Nicolás Toro Muñoz, cristalizó el sueño de toda una vida: ser alcalde de Pasto.
Fue una campaña que se prolongó durante 20 años, en la que Toro Muñoz no se dejó amilanar por las adversidades y, al contrario, ante cada caída, resurgía con mayor fuerza, hasta que ayer en la Plaza de Rumipamba tocó el cielo y de manera oficial, se convirtió en la persona que dirigirá los destinos de la capital nariñense hasta el 2027.
En su intervención, el nuevo Alcalde de Pasto, Nicolás Toro fue tajante al expresar que durante su Gobierno no permitirá que ninguno de los integrantes de su gabinete, cometan actos de corrupción
“Si alguno de los funcionarios, comete un acto de indelicadeza de inmediato será relevado de su cargo”, aseveró el mandatario municipal.
Como estaba previsto, el nuevo Alcalde de Pasto, se posesionó en la histórica Plaza de Rumipamba, ante una nutrida asistencia de invitados y la presencia de los funcionarios del gabinete, en un acto que en un principio estuvo acompañado por una pertinaz lluvia.
Nicolás Toro inició el discurso de su posesión, afirmando que ser alcalde “no significa ser un ser superior a los demás.” En ese sentido, recordó que ese título se lo confirió el pueblo en las urnas, para que se convirtiera en su representante.
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“Desde hoy, seré su alcalde por un periodo y luego volveré a ser un ciudadano más y durante mi administración nadie será superior a otro. Todos nos merecemos respeto y atención.”, enfatizó el mandatario municipal.
Problemas a enfrentar
En su intervención, el nuevo alcalde de Pasto, Nicolás Toro, enfatizó en que la pobreza, la inseguridad y la falta de inversión pública, serán temas prioritarios a resolver, durante la administración que inició ayer.
Recalcó que para superar esta clase de problemas ya empezó a recibir ayudas que superan los cien mil millones de pesos por parte de la Gobernación de Nariño, con el compromiso que también se tendrá el respaldo por parte del Gobierno Nacional.

