Lo que antes era un cauce natural hoy se ha convertido en motivo de preocupación para decenas de familias en el municipio de Gigante. La antigua quebrada Jaguito, ubicada en inmediaciones de la carrera cuarta, sobre la vía que conduce hacia el sur de la localidad, enfrenta una problemática ambiental que, según denuncian los habitantes, se ha prolongado por años sin solución.
Mal ambiente
En el lugar, aseguran, las aguas residuales están siendo vertidas directamente sobre el cauce, generando un ambiente insalubre que afecta de manera directa la calidad de vida de quienes residen en el sector. La situación no es reciente, pero en los últimos meses, indican, se ha intensificado.
Los malos olores se han vuelto parte del día a día. Desde las primeras horas de la mañana hasta la noche, el hedor se percibe con mayor fuerza en las viviendas cercanas, obligando a los habitantes a convivir con una situación que consideran insostenible. Durante las noches, afirman, la problemática se agudiza, haciendo aún más difícil la permanencia en sus hogares.
“Las aguas negras están cayendo directamente a lo que era la quebrada”, expresó Merci Figueroa, una de las voceras de la comunidad, quien señaló que el problema no solo impacta el entorno ambiental, sino también la salud de quienes viven en la zona.
Riesgos
A esto se suma la proliferación de zancudos, que, según los residentes, ha aumentado considerablemente debido a la acumulación de aguas contaminadas. La presencia de estos insectos no se limita al punto afectado, sino que se ha extendido a barrios cercanos como La Esperanza, Tulipanes y La Independencia, generando preocupación por posibles afectaciones sanitarias.
Los habitantes aseguran que en varias oportunidades han elevado sus quejas ante las autoridades competentes, sin que hasta ahora se haya materializado una solución concreta. Esta falta de respuesta ha incrementado la inconformidad en la comunidad, que insiste en la necesidad de una intervención urgente.
Entre las principales solicitudes se encuentra la revisión y adecuación del sistema de alcantarillado del sector, el cual, según indican, estaría fallando y permitiendo que las aguas residuales terminen en el cauce de la quebrada. Para los residentes, esta sería una de las alternativas más viables para frenar la contaminación.
En ese sentido, hicieron un llamado directo a la empresa de acueducto Empugigante para que adelante acciones técnicas que permitan corregir la situación. Consideran que una intervención estructural es necesaria para evitar que el problema continúe agravándose.
Medidas
La preocupación no solo radica en el presente, sino en las consecuencias a futuro si no se toman medidas oportunas. La comunidad advierte que, de persistir la problemática, podrían generarse mayores riesgos para la salud pública y el medio ambiente.
Ante la falta de soluciones, los habitantes no descartan acudir a instancias legales. Entre las alternativas contempladas está la interposición de una acción de tutela, con el fin de que se ordenen medidas que garanticen la intervención del sector y se dé una respuesta efectiva a una problemática que, aseguran, ha sido ignorada durante años.


