Un nuevo hecho de violencia sacudió el sistema TransMilenio en el centro de Bogotá, cuando un grupo de colados intentó ingresar sin pagar a la estación Calle 22. Los vigilantes bloquearon el paso y exigieron el cumplimiento de la norma, lo que generó una fuerte discusión. En medio del altercado, varios evasores reaccionaron de forma agresiva y comenzaron a lanzar objetos contra el personal de seguridad, desatando momentos de tensión en el lugar.
Ataque directo
Videos difundidos en redes sociales muestran cómo los vigilantes forman una barrera humana para impedir el ingreso irregular. La situación escala rápidamente cuando uno de los colados lanza un objeto contra un funcionario. En cuestión de segundos, otros implicados se suman y arrojan piedras, botellas y elementos contundentes. Los guardas intentan defenderse con sus bolillos mientras retroceden hacia el carril exclusivo, en medio de empujones, gritos y desorden que afectan la operación del sistema.
La confrontación deja a uno de los vigilantes herido, con lesiones que obligan su traslado a un centro médico. Ante la gravedad de los hechos, el personal solicita apoyo de la Policía, que llega al sitio y logra controlar la situación. Durante el procedimiento, las autoridades capturan a uno de los evasores involucrados y lo trasladan a una Unidad de Reacción Inmediata para su judicialización.
Violencia recurrente
El caso reaviva la preocupación por las constantes agresiones contra el personal de TransMilenio. La empresa rechaza lo ocurrido y hace un llamado a la ciudadanía para respetar las normas y evitar actos de intolerancia. Además, recuerda que los vigilantes cumplen funciones preventivas y no pueden ejercer autoridad policial, por lo que su labor depende del respeto de los usuarios.
En lo corrido de 2026, las cifras evidencian un aumento en este tipo de hechos, con decenas de ataques registrados durante operativos de control. Mientras algunos usuarios cuestionan el uso de la fuerza, otros insisten en la necesidad de frenar la evasión que afecta el sistema. La tensión sigue creciendo en medio de la falta de cultura ciudadana.




