Veterinarios encendieron las alarmas tras advertir que el contacto de los perros con ciertos sapos puede resultar mortal, especialmente durante temporadas de lluvia cuando estos animales aparecen con mayor frecuencia en jardines y espacios abiertos.
El riesgo se produce cuando las mascotas lamen, muerden o juegan con los sapos, ya que estos liberan una sustancia tóxica conocida como bufotoxina como mecanismo de defensa. Esta puede afectar gravemente el sistema nervioso y cardíaco de los animales, provocando síntomas como salivación excesiva, vómitos, convulsiones e incluso la muerte en casos severos.
Especialistas señalan que los perros son más vulnerables debido a su comportamiento curioso, a diferencia de los gatos, que suelen evitar este tipo de contacto. Además, el impacto de la intoxicación depende del tamaño del animal y de la cantidad de toxina ingerida, siendo más peligroso para mascotas pequeñas.
Ante una posible intoxicación, los expertos recomiendan lavar de inmediato la boca del animal con abundante agua, evitando que trague el líquido, y acudir de urgencia a un veterinario. También advierten que no se deben usar remedios caseros ni medicamentos humanos, ya que podrían empeorar la situación.
Finalmente, los especialistas recalcan que, aunque los sapos cumplen un papel importante en el equilibrio del ecosistema, es fundamental que los dueños de mascotas mantengan vigilancia en sus hogares para prevenir este tipo de incidentes.



