Una nueva tragedia sacude al departamento de Nariño, esta vez en la vereda Tinajilla, a 17 kilómetros del casco urbano del municipio de Barbacoas, donde un adulto mayor perdió la vida tras ser arrastrado por la creciente repentina del río Nulpe, mientras trabajaba en una mina artesanal de oro.
Los hechos ocurrieron en las últimas horas, cuando tres personas se encontraban realizando labores de extracción de oro en una mina de explotación artesanal, como parte de las actividades tradicionales de sustento de la comunidad. Sin embargo, el nivel del río aumentó de manera abrupta, sorprendiendo a los trabajadores y llevándolos consigo.
De inmediato, campesinos del mismo sector organizaron una búsqueda urgente. Lograron rescatar con vida a dos de las personas afectadas, pero lamentablemente, Vicente Macuase, de 6años y con una discapacidad en uno de sus brazos, fue hallado sin signos vitales horas más tarde, en las aguas del mismo río, en inmediaciones de la vereda.
Macuase era un conocido habitante de la zona, apreciado por su comunidad. Su cuerpo fue trasladado a su vivienda en la vereda Tinajilla, donde es velado por sus familiares y allegados.
Tragedia
Esta nueva emergencia se produce tan solo nueve días después de una tragedia similar ocurrida también en el río Nulpe, esta vez en zona rural de Tumaco, donde siete personas de una misma familia fallecieron al ser arrastradas por una creciente súbita mientras cruzaban el afluente.
La comunidad y líderes locales han expresado su preocupación por la falta de alertas tempranas, las precarias condiciones de trabajo en las minas artesanales y el abandono institucional en zonas rurales, donde las crecidas de los ríos se están convirtiendo en una amenaza frecuente y letal.
Actividad minera
La mina donde ocurrió el hecho es explotada artesanalmente por campesinos de la zona, quienes, ante la falta de empleo y proyectos productivos formales, acuden a la minería informal para subsistir. Aunque es una práctica común en muchas zonas del Pacífico nariñense, no existen condiciones de seguridad adecuadas, y los riesgos aumentan con la llegada de lluvias intensas. La comunidad de Tinajilla ha pedido mayor presencia institucional, capacitación en minería segura y un sistema de alertas que permita prevenir nuevas tragedias.

