La justicia condenó en primera instancia al agente de tránsito de la Secretaría de Movilidad
de Villavicencio, Jarmac Valencia Cuéllar, tras hallarlo responsable del delito de cohecho
propio, conducta relacionada con solicitar o recibir dinero a cambio de omitir funciones
oficiales. La decisión fue emitida por el Juzgado Cuarto Penal del Circuito con funciones de
conocimiento de Villavicencio.
El caso
De acuerdo con el fallo, el funcionario deberá cumplir una pena de 80 meses de prisión,
además de pagar una multa equivalente a 66,66 salarios mínimos legales mensuales
vigentes, cifra que supera los 130 millones de pesos. También fue sancionado con
inhabilidad para ejercer derechos y funciones públicas durante el mismo tiempo de la
condena.
El despacho judicial negó beneficios como prisión domiciliaria o suspensión condicional de
la pena, por lo que deberá cumplir la sanción en centro carcelario una vez la sentencia
quede en firme tras surtirse la segunda instancia.
Valencia Cuéllar se desempeñaba como agente de Movilidad en la capital del Meta y, según
distintas denuncias ciudadanas conocidas en los últimos años, había sido cuestionado por
presuntos abusos durante operativos en vía pública. Conductores y habitantes señalaron en
repetidas ocasiones supuestas irregularidades relacionadas con procedimientos de tránsito.
El caso generó polémica en Villavicencio, especialmente porque, según versiones de la
ciudadanía, las denuncias no habrían derivado en medidas administrativas oportunas por
parte de la Secretaría de Movilidad ni de otros niveles directivos de la administración
municipal.
Autoridades
Con esta condena, el proceso judicial toma un giro definitivo y se convierte en uno de los
casos más relevantes sobre presunta corrupción dentro de organismos de control vial en la
ciudad. La decisión también reabre el debate sobre la necesidad de fortalecer la vigilancia
institucional, los canales de denuncia y los controles internos frente al comportamiento de
servidores públicos en calle.




