- Continúa la actividad sísmica asociada con movimiento de fluidos dentro del volcán, con sismos tipo Largo Periodo (LP) y pulsos de tremor, localizados bajo el cráter del Puracé a menos de 1 km de profundidad.
- Esta sismicidad está relacionada con la circulación y liberación de gases volcánicos hacia la atmósfera.
- También se registra sismicidad de baja magnitud por fracturamiento de roca bajo los volcanes Puracé y Piocollo, entre 1 y 2 km de profundidad.
📈 Tendencia reciente:
- La actividad descrita coincide con reportes diarios anteriores de sismos LP y tremor continuo, así como emisiones de gases. En boletines de días previos (12 y 14 de enero), se observaba un patrón similar de sismos LP y tremor, con emisiones de dióxido de azufre y gases, aunque sin informes de ceniza en esos días.
🟡 Estado general del volcán y contexto
Aunque el boletín del 15 de enero no incluye un cambio explícito de alerta, en meses recientes el volcán Puracé ha estado bajo vigilancia debido a aumentos en actividad y emisiones.
- A finales de noviembre de 2025 se confirmó que el volcán pasó a alerta naranja tras actividad significativa y caída de ceniza en comunidades cercanas.
- Antes de eso, la actividad sísmica y de desgasificación había generado diversas alertas y medidas preventivas.
📍 ¿Qué significa esto para las comunidades?
- La actividad continua de LP y tremor, junto con fracturamiento de roca y liberación de gases, indica un volcán en un estado de alerta y monitoreo activo, aunque no necesariamente una erupción inminente.
- Las autoridades siguen la evolución día a día, y las comunidades cercanas (como Coconuco, Puracé, Paletará) han sido objeto de seguimiento por parte de entidades de gestión del riesgo —según reportes previos y medidas de cierre de zonas de riesgo.


