Un trágico accidente de avioneta en Perú provocó la muerte de 13 personas cerca del sitio arqueológico de las Líneas de Nazca. La aeronave turística se precipitó a tierra en el distrito de Pueblo Viejo tras despegar del aeropuerto de Pisco con 11 pasajeros y dos pilotos.
El siniestro ocurrió alrededor de las 13:00 hora local cuando la tripulación reportó una emergencia operativa a la torre de control. Minutos después de emitir la alerta médica o técnica, los operadores perdieron todo contacto radial con los mandos de la unidad.
Las autoridades policiales confirmaron la ausencia total de sobrevivientes en el lugar donde impactó la estructura siniestrada. Reportes de la prensa local indican que los 11 viajeros eran extranjeros: siete ciudadanos italianos, dos alemanes y dos españoles.
Investigación sobre el accidente de avioneta en Perú
La Dirección General de Aeronáutica Civil y la Comisión de Investigación de Accidentes de Aviación iniciaron las pesquisas para determinar las causas. La empresa operadora Aerodiana contaba con autorización oficial para realizar sobrevuelos comerciales en esta concurrida franja desértica del sur del país.
Representantes del gobierno peruano informaron que evalúan el posible cierre temporal del aeropuerto de Pisco tras este fatal evento aéreo. Diversos funcionarios municipales señalaron que los informes preliminares confirman una falla grave ocurrida directamente durante la trayectoria del vuelo.
Las unidades de bomberos acudieron a la zona para controlar el fuego generado por los restos calcinados de la máquina. Paralelamente, los rescatistas policiales avanzaron en las labores operativas para recuperar la totalidad de los cuerpos entre los escombros acumulados.
Antecedentes en las rutas turísticas de Nazca
Este trágico accidente de avioneta en Perú reaviva las críticas sobre la seguridad técnica de los vuelos recreativos en la región de Ica. Decenas de pequeñas aeronaves realizan traslados diarios de visitantes internacionales para contemplar los milenarios geoglifos protegidos por la UNESCO.
Históricamente, la zona registra múltiples eventos mortales vinculados a fallas mecánicas de empresas privadas dedicadas al transporte aéreo turístico. En 2022, la caída de otra unidad cobró siete vidas, mientras un hecho similar en 2010 provocó seis fallecimientos.
Las dependencias gubernamentales intentan establecer si deficiencias en el mantenimiento periódico contribuyeron a precipitar la aeronave sobre el desierto. La opinión pública exige mayor rigurosidad en los controles operativos para garantizar la seguridad de los usuarios internacionales.



