En medio de estas condiciones extremas, un avión privado tipo Bombardier Challenger 600 que intentaba despegar desde el Aeropuerto Internacional de Bangor, en el estado de Maine (EE.UU.), se estrelló durante la carrera de despegue en la noche del domingo.
El siniestro ocurrió en plena tormenta invernal y, hasta el momento, no se ha publicado información oficial sobre el estado de salud de las ocho personas que iban a bordo. El aeropuerto permaneció cerrado temporalmente mientras los equipos de emergencia actuaban en la zona.




