Una denuncia reciente sobre nueve cachorros esqueléticos encerrados en un coche abandonado consiguió conmover una vez más a la organización de rescate animal . La alerta llegó a Eve Bañuelos, directora de la asociación, después de que varias personas reportaran la presencia de los animales en condiciones extremas.
Los perros, visiblemente desnutridos y debilitados, permanecían atrapados dentro del vehículo sin comida ni agua. Según las primeras informaciones, los cachorros habrían pertenecido a una pareja sin hogar que, incapaz de seguir cuidándolos, terminó abandonándolos en el automóvil.
La situación era crítica. Los animales apenas podían mantenerse en pie y mostraban miedo ante cualquier contacto humano. Además, el refugio se encontraba completamente saturado, lo que complicaba todavía más la posibilidad de ayudarlos.
A pesar de las dificultades, Eve decidió actuar y lanzó un llamado urgente en redes sociales para encontrar familias temporales que pudieran recibir a los cachorros. La respuesta fue inmediata: cinco familias se ofrecieron para acoger a parte de la camada, mientras el refugio asumió el cuidado provisional de los restantes.
Tras el rescate, los nueve perros fueron trasladados de urgencia a revisión veterinaria. Los especialistas confirmaron el grave estado de desnutrición en el que se encontraban; sus costillas eran claramente visibles y muchos reaccionaban con temor incluso al acercamiento de los cuidadores.
Con el paso de las semanas, la recuperación comenzó a hacerse evidente. Gracias a una alimentación adecuada, tratamiento médico y cuidados constantes, los cachorros empezaron a ganar peso y a recuperar la confianza en las personas. Según explicó la directora de la asociación, “parecen perros completamente distintos”.
La historia se volvió viral en redes sociales y generó numerosas muestras de solidaridad. Desde la organización esperan que este caso ayude a crear conciencia sobre el abandono animal y anime a más personas a colaborar mediante adopciones, voluntariado o donaciones para refugios.




