El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció una profunda reestructuración de la Presidencia de la República que contempla la eliminación de 229 cargos con el objetivo de reducir el tamaño del aparato administrativo y generar un ahorro cercano a los 10.000 millones de pesos anuales.
La medida entrará en marcha con el inicio de su mandato, el próximo 7 de agosto, y hace parte de un plan para convertir la Casa de Nariño en un centro de coordinación ejecutiva, trasladando varias funciones a ministerios y entidades que ya cuentan con competencias legales.
Entre las dependencias que desaparecerán se encuentran varias consejerías presidenciales, entre ellas:
- Consejería Presidencial para las Regiones.
- Consejería Presidencial para la Juventud.
- Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer.
- Consejería Presidencial para los Derechos Humanos.
- Consejería Presidencial para la Reconciliación Nacional.
- Consejería Presidencial para la Participación Ciudadana.
- Consejería Presidencial para la Niñez y la Adolescencia.
Asimismo, el mandatario electo confirmó la eliminación del cargo de Alto Comisionado para la Paz. Según explicó, las funciones de esa oficina serán redistribuidas entre otras entidades del Estado.
De la Espriella aseguró que la reducción de la estructura administrativa busca disminuir el gasto público, evitar la duplicidad de funciones y destinar los recursos ahorrados a programas e inversiones para la ciudadanía. Aunque el anuncio ya fue presentado, la implementación de algunos cambios dependerá de los actos administrativos y ajustes normativos que se adelanten una vez inicie el nuevo Gobierno.



