Una tragedia alpina sacude el mundo del montañismo: las autoridades de Kirguistán anunciaron oficialmente el abandono de las labores de rescate de la alpinista rusa Natalia Nagovitsyna, de 47 años, quien quedó atrapada desde el 12 de agosto de 2025 a unos 7 150 metros en el Pico Pobeda (también conocido como Pico de la Victoria), tras fracturarse la pierna durante el descenso
Durante aproximadamente 15 días, se realizaron múltiples intentos por salvarla:
Las condiciones meteorológicas extremas —temperaturas rondando los –30 °C, tormentas de nieve y fuertes vientos— impidieron que helicópteros, incluso militares, y rescatistas alcanzaran la zona
Un dron logró captar imágenes de ella con vida, aunque en condiciones muy precarias, sin comida ni gas para derretir nieve como agua
Algunos rescatistas voluntarios lograron acercarse un día después del accidente, entregándole un saco de dormir, algo de comida y gas; uno de estos rescatistas, el italiano Luca Sinigaglia, lamentablemente falleció en una tormenta mientras descendía.
Finalmente, debido al agravamiento del clima y la imposibilidad técnica, las autoridades decidieron dar por terminado el operativo, reanudando en primavera únicamente la posible recuperación de los restos

