A TODOS CON LA MISMA MEDIDA

A mediados del presente mes, con motivo de la celebración de la fiesta de la Virgen del Carmen, a lo largo y ancho de la geografía Colombiana se desarrollaron varias procesiones y caravanas impulsadas por los fieles y miembros del gremio de conductores para celebrar el día de su patrona.

Para los católicos la imagen de María se guarda con cariño, no estamos hablando de una simple talla de madera o un pedazo de yeso, vamos más allá, al núcleo de la situación, las fiestas y celebraciones que desarrollamos las hacemos con el corazón, puesto que allí se encuentra alojada nuestra fe, por ende las procesiones, encuentros y demás son expresiones de una fe sencilla pero diciente, aquella que se nos enseñó desde niños, y a la cual recurrimos en momentos de angustia y dificultad.

Lastimosamente en medio de una de estas celebraciones, precisamente en Pasto, una persona se subió a uno de los autos en dónde estaba entronizada la imagen de Nuestra Señora del Carmen y comenzó a golpearla. Algunos de los presentes dijeron que esta persona no se encontraba en sus cabales, por esa razón reacciono así. Lastimosamente los asistentes teniendo en cuenta la situación que se presentó, se propasaron en su reacción frente a quien atento en contra de la imagen de la Virgen María, dándole una fuerte reprimenda.

Y como para variar las palabras de ofensa en contra de TODOS los católicos no se hicieron esperar y no bajamos de lunáticos por creer en lo que creemos. Yo me pregunto, ¿qué pasaría si en medio de la marcha del orgullo forzado, alguien se le ocurriera tomar una de esas «banderas» y la quemara frente a quienes, imbuidos en el libertinaje, celebran? Muy seguramente está persona saldría linchada por los asistentes en medio de gritos de xenófobo, enfermo, opresor y demás. Pero nosotros si debemos callar ante lo que sucede y aguantar los improperios que llegan a diestra y siniestra.

Desde muchos años atrás, se ha venido generalizando un odio hacia todo lo que tenga que ver con religión, y más en contra de los católicos, sin embargo, miramos como hombres y mujeres guían a los turistas por nuestros templos hablando de las maravillas de los mismos, entonces, para lucrarnos de la fe podemos usar los templos, pero cuando hay que atacarlos e intentar quemarlos sin un motivo aparente, como paso durante el estallido social del 2021 en el Templo de San Felipe, es mejor callar. Que sabia frase la que dice, “como añoramos la belleza y majestuosidad de épocas pasadas, mientras nos alejamos cada vez más de la inspiración de las mismas”. Así le duela a quien le duela, esas bellezas arquitectónicas, las pinturas, esculturas, doseles, repujados, altos relieves y demás que embellecen los rincones de esta ciudad están dedicados al Todopoderoso, y sin ellas, este lugar sería yermo y sin ningún atractivo importante.

loading...

Mientras que las cabezas de la Iglesia en Pasto callan y prefieren usar los templos de Pasto para hablar de una acogida que no se practica, por ejemplo, con las Asociaciones de Semana Santa, pero si se apoyan conferencias psicológicas o encuentros que coquetean con el sectarismo, los católicos de base seguiremos fuertes en la fe, pues hace dos mil años ya lo dijo un hombre que partió la historia de la humanidad “serán perseguidos y humillados, pero yo los aliviaré”.