En un contundente operativo judicial contra la corrupción institucional y las violaciones a los derechos humanos, la Fiscalía General de la Nación logró la captura y medida de aseguramiento en centro carcelario para el exteniente de la Policía Nacional Bladimir Alberto Londoño Londoño. El exoficial, quien se desempeñaba como comandante de la Estación de Policía del municipio de Rionegro, Antioquia, es señalado de haber participado en las presiones y amedrentamientos que obligaron al reconocido cantante de música popular Luis Alfonso y a su familia a abandonar su residencia.
La investigación de los organismos judiciales relaciona al exuniformado con una red de intimidaciones desplegada tras un grave ataque armado contra los allegados del artista en el Oriente antioqueño.
El expediente judicial señala que los hechos violentos se desencadenaron durante una madrugada de mayo de 2023 en la vereda Las Cuchillas, en jurisdicción de Rionegro. En esa ocasión, cuatro hombres armados a bordo de motocicletas irrumpieron en las afueras de la finca de propiedad del artista y dispararon ráfagas de arma de fuego contra el portón principal. En el interior del inmueble se encontraban la esposa del cantante, sus hijos menores de edad, otros familiares y el mayordomo del predio.
Pese a que las cámaras de seguridad del sector permitieron identificar e individualizar a los presuntos ejecutores del tiroteo en su momento, los imputados no recibieron medida de aseguramiento restrictiva de la libertad. A partir de allí, la pesadilla se intensificó para los denunciantes:
Las víctimas comenzaron a recibir mensajes amedrentadores exigiendo el retiro inmediato de las denuncias interpuestas ante las autoridades.
Se detectó la presencia recurrente de personas extrañas rodeando y vigilando el perímetro de la finca.
El clima de inseguridad generó severas secuelas emocionales, especialmente en los niños menores de edad del entorno familiar del artista.
Ante la inminencia de un nuevo atentado y ante el presunto cercamiento impulsado por el excomandante de la policía local, la familia de Luis Alfonso y la del trabajador del predio tomaron la determinación de abandonar definitivamente Rionegro. Las víctimas debieron reubicarse en el municipio de Copacabana bajo estrictas medidas de protección personal, incluyendo el uso de vehículos blindados y esquemas de seguridad privada.
El proceso de captura de Bladimir Alberto Londoño Londoño —ya apartado de la institución policial— fue ejecutado por servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) en articulación con el Gaula Militar y la Policía Nacional. Un fiscal adscrito a la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos le imputó el delito de desplazamiento forzado agravado. Aunque el procesado no aceptó los cargos, el juez de control de garantías ordenó su reclusión inmediata en establecimiento carcelario mientras avanza el juzgamiento.




