Por: Aníbal Arévalo Rosero
Los dos primeros años de un gobierno son claves para evaluar cómo se están haciendo la cosas, si tenemos en cuenta que se inicia la segunda mitad, sonde se empiezan a calentar motores para la siguiente contienda electoral. Y los ánimos en favor de uno o de otro sector político se inclinad de acuerdo a los resultados que este arrojando el gobernante de turno.
En este caso, en Colombia tenemos por primera vez un gobernante proveniente del sector alternativo. Pero no solo eso, sino que se debe medir su desempeño en la solución de las necesidades más urgentes, como es el empleo, la educación, la inflación, la revalorización o devaluación de la moneda, la inversión en el campo, entre otros factores que se tienen en cuenta en nuestro país.
Pero en el caso de Gustavo Petro hay una singularidad porque el líder político se forjó en una organización rebelde; que no por revolucionario fue de tendencia marxista. Por lo tanto es un error craso tildar al presidente Petro de Comunista. Él está lejos de ser comunista o de parecerse al gobierno de impulsado por el coronel Hugo Chaves en Venezuela. No se parecen en nada más que en la vocación pacífica.
No obstante, nuestro presidente ha tenido empatía con los gobiernos alternativos latinoamericanos como Lula Da Silva, un mandatario forjado en las toldas sindicales de la metalurgia brasilera. Lula ha alcanzado importante desarrollo económico para su país, por encima de Jair Bolsonaro, quien hizo una economía a costa de la destrucción del medio ambiente con el impulso de la economía extractivista y la producción de carne a gran escala.
Allí está el punto de entendimiento entre los mandatarios de Brasil y de Colombia al buscar el desarrollo económico en otras fuentes que dejen de ser exclusivamente de los hidrocarburos. La promoción de energías alternativas requiere de un proceso a largo plazo. No obstante, los indicadores nos dicen que en Colombia el crecimiento del turismo nos dice que superan a los ingresos por concepto del petróleo. Sin embargo, no faltan los escépticos que creen que el petróleo es la única fuente de divisas de la nación.
No podemos propiciar la séptima extinción de la humanidad con el cambio climático que producen los combustibles fósiles. Quienes hemos asumido un compromiso con la protección del medio ambiente entendemos que es la mejor realización del gobierno Petro, pues hay crecimiento económico, fomentando el empleo con cuidado ambiental. Ese es un buen punto para el gobierno del cambio.
Pero los indicadores nos dicen que se bajó el desempleo, se ofrecen matrículas gratuitas en las universidades públicas. El dólar tuvo cambios históricos que no se esperaban. Los líderes del uribismo (que es la fuerza opositora y boicoteadora) decían que el dólar llegaría a $7.000, pero resulta que llego a niveles históricos como su caída a menos de $3.800. Es decir, el peso se revalúo en el mundo para no ser una moneda tan débil.
Uno de los logros de mostrar del Gobierno del Cambio es la reforma pensional que va a beneficiar a quienes nunca pensaban obtener una pensión, pues nunca cotizaron. Y vienen: la laboral, de educación, la de la salud y la reforma agraria que viene en camino.
La inflación bajó (que era otro dato especulativo de la oposición, léase uribismo). Es falso que la gente tenga que padecer de hambre; al contrario, la despensa de los hogares estuvo más surtida con productos al alcance del consumidor. Tampoco es que el gobierno pueda promover una actitud irresponsable de bajar precios sin tener en cuenta los costos de producción de los empresarios, quienes tienen que ganar y pagar a los empleados de la producción o del mercadeo.
La recuperación del turismo fue fenomenal al repuntar por encima del petróleo (como lo dijimos antes). La ventaja para promover el turismo es que en Colombia hay varios países en un solo país. Es por ello que el presidente Petro le ha llamado “El país de la belleza.”
Algo que no había sucedido antes es que los jóvenes pueden hacer su carrera militar gratis. Muchos recordarán la millonada que tenía que invertir un padre de familia en dotación para un hijo que quería hacer la carrera militar. Pero también se les subió las bonificaciones a los soldados quye prestan servicio militar a medio salrio mínimo, con proyecció a quereciban un salario mínimo. Eso no los habían soñado los detractores.
En el gobierno del cambio hay record en incautación de drogas. Tengamos en cuenta que en los gobiernos anteriores desde el presidente para abajo (viepresidenta) comprometidos en el tráfico de droga… Los militares eran cómplices o socios. Ahora, se ha depurado la Policía y las Fuerzas Militares ¿No les paree bueno? Vivíamos en un narco Estado.
Y, para rematar, permítanme decirles que se avanza en la entrega de tierras gratis para el campesinado que la pone a producir comida. Al final de este cuatrenio se tienen que haber entregado tres millones de hectáreas. No es cosa fácil porque los terratenientes no las quieren vender, porque las tienen de engorde.
El gobierno del cambio, con sus metidas de pata, la corrupción de la UNGRD, los Olmedos y todo es un gobierno que le sirve al ciudadano de a pie.

