El presidente de Colombia, Gustavo Petro, solicitó públicamente este martes al gobierno de Estados Unidos que devuelva a Venezuela al derrocado exmandatario Nicolás Maduro para que sea juzgado por tribunales de esa nación y no en jurisdicción estadounidense. La declaración ocurre en un momento de alta tensión diplomática entre Bogotá y Washington, y a pocos días de una reunión oficial entre Petro y el presidente estadounidense Donald Trump.
Durante un acto público en Bogotá, Petro enfatizó que Maduro debe ser repatriado para que responda ante la justicia venezolana, argumentando que “tienen que devolverlo y que lo juzgue un tribunal venezolano, no estadounidense”. El mandatario colombiano calificó además la operación militar estadounidense que culminó con la captura de Maduro el 3 de enero como una agresión a la soberanía de Venezuela y de toda América Latina, y cuestionó el uso de la fuerza como mecanismo de resolución de conflictos.
Contexto de la captura de Maduro
El pasado 3 de enero de 2026, fuerzas estadounidenses llevaron a cabo una operación en Caracas, Venezuela, que terminó con la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó posteriormente la detención y señaló que ambos enfrentarán cargos por narcotráfico ante un tribunal federal en Nueva York.
Maduro y Flores se declararon “no culpables” ante la justicia estadounidense durante su primera comparecencia ante la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York. El líder venezolano ha calificado el procedimiento y su traslado fuera del país como un “secuestro”, rechazando la legitimidad de la captura.
Una disputa diplomática en ascenso
La petición de Petro se produce en medio de un historial reciente de tensiones entre Colombia y Estados Unidos, que han incluido desacuerdos sobre políticas migratorias, la lucha antidrogas y otros temas bilaterales. La reunión prevista el 3 de febrero en la Casa Blanca entre Petro y Trump es vista como una oportunidad para recomponer las relaciones, aunque la solicitud de repatriación de Maduro añade un elemento complejo a la agenda.
En su intervención, Petro también cuestionó el papel de organismos multilaterales como las Naciones Unidas, denunciando su incapacidad para detener conflictos globales como la guerra en Gaza, y defendió una visión de justicia más acorde con la percepción latinoamericana del derecho y la soberanía nacional.
Reacciones en la región
Aunque la postura de Petro ha generado debate en círculos diplomáticos, voces regionales han expresado diversas opiniones sobre el futuro del caso. Algunos gobiernos han pedido que se respeten los procesos legales en Estados Unidos, mientras que otros comparten preocupaciones sobre la soberanía de los pueblos latinoamericanos y la legitimidad de intervenciones extranjeras.
A medida que se acerca la reunión bilateral en Washington, se espera que la cuestión de Nicolás Maduro, su situación jurídica y la relación entre Colombia y Estados Unidos estén en el centro del diálogo entre los dos mandatarios.




