Por: Manuel Eraso Cabrera.
Ismael Botina popular maestro Buchón, en nombre del pueblo del Telembí, agradece el detalle propuesto por el Señor Gobernador de Nariño Doctor Jhon Rojas Cabrera, Alcaldía y la Secretaria de Cultura de Barbacoas, en el sentido de exaltar la vida y obra del musico Jeremías Quintero, hombre que dejó huella por la composición de cientos de villancicos, los mismos que entonamos en familia cada vez que estamos en Navidad.
En efecto, el pasado siete de diciembre (2022) noche de las velitas, la banda sinfónica departamental de Nariño, se trasladó con todos sus músicos e instrumentos hasta el puerto fluvial del Telembí- Barbacoas- ofreciendo un concierto maravilloso que interpretó todo ese extenso repertorio dejado por el mayor compositor de villancicos en el mundo, el “papá” de los villancicos”, nada mas ni nada menos que el nariñense Jeremías Quintero.
Cuando la familia entona esa canción “Vamos pastores vamos”, pocos sabemos que su letra y música llevan la marca de una nariñense.
El hombre vino con el signo navideño, nació un 16 de diciembre de 1884, justo comenzando la novena del Niño Dios y por eso decía con su acento costeño, “Yo soy pura navidad”. En su niñez, y de acuerdo a la costumbre de Barbacoas, que ese tiempo era un puerto con casas de madera y economía pujante por la explotación del oro, fue criado y arrullado por una mujer de la servidumbre, llamada la “Nana”, y justamente esa fue su primera inspiración con el villancico…Nana…nanita nana… nanita ea…mi Jesús tiene sueño benditosea…”
Muchos villancicos se fueron para otros lados, pero es autor de más de 400 canciones, en su mayoría al ritmo de bambucos y pasillos.
Quien no recuerda por ejemplo:” Nana…nanita nana…”, “Ya viene el niñito, jugando entre flores”; “¡Oh precioso niño!”; “Jesús mi amorcito”; “Pimpollo de canela”, “Niño Divino”; “Dormido entre humildes pajas”…en fin cánticos de Navidad que nos alegran el alma y reúne a todas las familias.
Desde niño, este músico se destacó por su creatividad e ingenio para componer canciones al Niño dios.
En este campo artístico tuvo un reconocimiento internacional, cuando en el año de 1960 siendo Presidente de Colombia Alberto Lleras Camargo – mandó a recopilar toda la producción de villancicos y se realizó el primer festival de música infantil navideña transmitido en vivo por la televisora nacional. Esta colección pasó a formar parte de la Asociación de Pesebristas de Barcelona España, entidad internacional que reúne a los mejores compositores de villancicos del mundo.
En Pasto, vivió en el barrio San Andrés- hoy parque de Rumipamba- con sus amigos sembraron el árbol de pino que aún se mantiene en pie.
Toda la producción de villancicos, la preserva el Banco de la República y la Asociación de pesebristas de Barcelona, España.
“¡Debajo del duraznero, Santa María soñaba…y el árbol se iba llenando de tenues alas rosadas…! Oh…niño Jesú…oh niño Jesú…!
Aquí se nota ese acento costeño, puro costeño….! Oh niño Jesú…oh niño Jesú…

