La semana que termina fue violenta en nuestra ciudad de Pasto, puesto que tuvimos la pérdida de tres vidas humanas en episodios de violencia, dos por situaciones relacionadas con la intolerancia y un caso de sicariato, hecho que hacía tiempo no se registraba en la capital de Nariño.
Se trata de una situación que naturalmente nos inquieta sobremanera, puesto que tres muertos ocasionados por homicidio en una semana, se constituye en un índice alto y alarmante para Pasto.
Recordamos como años antes Pasto era considerada con justicia como una de las ciudades más seguras del país, una urbe en la que los asesinatos eran un hecho extraño, por lo que, durante mucho tiempo, la única referencia judicial que se tuvo de esta zona sur del país a nivel fue el famoso robo al Banco de la República.
Por esa razón, durante mucho tiempo, los periodistas judiciales de la región, tuvieron muy poco de que escribir, puesto que en Pasto no ocurría nada a excepción de las peleas protagonizadas por personas en estado de embriaguez en el sector del 20 de Julio, ocupado por bares y cantinas, en el lugar donde hoy se levanta la Plaza del Carnaval y la Cultura.
La semana que termina fue violenta en nuestra ciudad de Pasto, puesto que tuvimos la pérdida de tres vidas humanas en episodios de violencia, dos por situaciones relacionadas con la intolerancia y un caso de sicariato, hecho que hacía tiempo no se registraba en la capital de Nariño».
Sin embargo, con el transcurrir del tiempo, las buenas condiciones de seguridad de las que disfrutaba la ciudad se fueron deteriorando a consecuencia de diferentes factores, lo que ahora se refleja en esa semana violenta que hoy despedimos con mucha preocupación.
Sabemos muy bien que, para todos los departamentos de policías del mundo, prevenir los homicidios es una tarea ingente, puesto que la mayoría de estos hechos de sangre, surgen de repente, en casos de intolerancia. Así fue la muerte de dos de las tres personas que perecieron en la semana que termina en Pasto, por peleas causadas por el exceso en el consumo de bebidas embriagantes.
En este orden de ideas nos parece que es el momento para hacer un llamado a la tolerancia, puesto que en los últimos tiempos hemos visto como de manera alarmante, las peleas, riñas y enfrentamientos en diferentes sectores de la ciudad, las que se inician en altercados verbales y posteriormente degeneran en contiendas a puñetazos o con armas blancas, que especialmente en los fines de semana, como lo pueden aseverar los informes de la Policía, en los que, en especial, entre viernes y sábado, se presentan numerosas personas heridas.
Hablamos de una intolerancia pura que lamentablemente está haciendo carrera en nuestro medio, donde como van las cosas, un simple tropezón en la calle entre dos individuos, puede en un momento dado desencadenar una tragedia.
En ese sentido, de acuerdo con las informaciones de las autoridades locales, en la ciudad de Pasto, un elevado porcentaje de los episodios de violencia que se viene produciendo, están directamente relacionados con la intolerancia, que como se ha podido establecer, muchas veces se genera por cuestiones baladíes, las cuales no tienen ninguna importancia, pero en cualquier instante podrían ser la causa para que alguien perdiera la vida.
Pero, igualmente, continuando con los sucesos de violencia que ocurrieron en las últimas horas en la capital nariñense, constituye motivo de gran preocupación, el caso de sicariato que tuvo como escenario la avenida de Las Américas, donde un hombre que se encontraba al interior de un almacén fue asesinado a bala por un sicario, que actuó a plena luz del día. Lo cierto es que hacía ya tiempo que no sucedía un caso de sicariato en Pasto, lo que también debe disparar las alarmas de las autoridades, de las que se espera por parte de la comunidad que se intensifiquen las acciones de vigilancia para evitar que la violencia siga aumentando.




