Todos hemos visto, a lo largo de 36 años, los videos de los policías del Copes saltando desde el helicóptero o los tanques cascabel, atravesando la plaza de Bolívar (Bogotá) o, disparando los cañones contra la fachada del Palacio de Justicia; incluso uno podría pensar que esos videos se han convertido en folclore colombiano, pues cada 06 de Noviembre son trasmitidos por todos los medios de comunicación, sin embargo, corresponde a uno de los pocos archivos que retratan el holocausto del Palacio de Justicia o como lo denominan los académicos: La toma y retoma.
Y, es que parecería que se hubiese escrito o dicho todo en el caso del Palacio de Justicia, pero no es así, por eso el investigador y antropólogo David Marín junto a un equipo de trabajo crearon de manera independiente y autofinanciada un podcast llamado: “Arcanos y Reyes”, en donde basados en 1.172 declaraciones de testigos, archivos audiovisuales de la toma, grabaciones e interceptaciones a las comunicaciones militares durante la toma, además de evidencias balísticas y forenses (las cuales reposan en los expedientes judiciales), lograron recrear este suceso en un orden cronológico.
«¿Por qué los directores de los medios de comunicación de la época decidieron acatar la orden de la ministra de Comunicación Nohemí Sanín de suspender las transmisiones de la retoma?”.
Cabe precisar que el tamaño del Palacio de Justicia era de una manzana, la cual estaba dividida en cuatro pisos y tres sótanos, escenario que albergó a cientos de personas, muchas de las cuales morirían en ese lugar – como el presidente de la Corte Suprema de Justica-, otras saldrían con vida para narrarnos los horrores de la guerra cometidos por los guerrilleros y militares.
Pero el asunto se complica porque otras personas -casi todos trabajadores de la cafetería-, también salieron con vida y fueron desaparecidos por la fuerza pública, infringiendo el Estatuto de Roma y, por ende, convirtiéndose este caso en un delito de lesa humanidad, es decir que, no procede la figura de la prescripción en tanto aparezca el último desaparecido.
Es absolutamente reprochable lo que hizo el M-19, pero igualmente censurable que el ejército (de quien se supone un actuar confiable y ético, pues representa la institucionalidad y las leyes), en esa época hubiera retomado de una manera tan exagerada y sanguinaria, usando tanques como si de la segunda guerra mundial se tratase.
Después de escuchar el podcast, uno simplemente queda comprometido con la paz en Colombia, pero a su vez se suscitan muchas preguntas, aquí comparto las mías: ¿Qué querían ocultar los militares con la destrucción del Palacio?, ¿Si hubiera existido internet en esa época, habría ocurrido el holocausto?, ¿Por qué los directores de los medios de comunicación de la época decidieron acatar la orden de la ministra de comunicación Nohemí Sanín de suspender las transmisiones de la retoma?, ¿Cuál fue el castigo social ejercido contra el presidente Belisario Betancur por no detener la masacre?, ¿Existió una toma al poder ejecutivo de facto por parte de los militares en los días 6 y 7 de noviembre de 1985?
Adenda: Dejémonos de hipocresías, el cantante pastuso Big Stan violentó física y psicológicamente a su pareja, esto lo convierte en un potencial feminicida.
Por: Nicolás Escobar Bejarano

