Cerca de un centenar de familias de Pasto se quedarían sin ingresos económicos al no poder continuar con la actividad de vender hervidos, actividad que inicialmente estaban haciendo en el parque de San Andrés y luego en la calle 27.
Así lo manifestó a DIARIO DEL SUR el concejal William Urbano, que se entrevistó con estas personas quienes pidieron la ayuda del Concejo de Pasto, puesto que la prohibición de continuar con este oficio los deja sin medios para obtener los recursos que requieren para el sostenimiento de sus familias.
Al respecto, Urbano manifestó que socializó esta problemática en la más reciente sesión del Concejo local, donde se decidió conformar una comisión para analizar qué se puede hacer para ayudar a estas personas.
Es de anotar que la Administración municipal decidió tomar esta medida ante las constantes quejas de las comunidades en relación con estruendosos ruidos producidos por los parlantes y los escándalos y riñas.
Situación difícil
Sin embargo, una de los líderes de los vendedores, María del Carmen Delgado, manifestó que precisamente ellos venían acatando las recomendaciones que se les habían hecho, por lo que piden que se les brinde una nueva oportunidad.
“La mayoría de los vendedores somos adultos mayores, que no tenemos más opciones de trabajo para lograr algunos ingresos con que sostenernos por lo que pedimos que se nos ayude”, expresó la señora María del Carmen, “puesto que de lo contrario estamos condenados a morirnos de hambre con nuestras familias”.
Sobre el particular, el concejal William Urbano indicó que en el Concejo de Pasto se analizará este tema social, en busca de posibles soluciones que puede ser una reconversión laboral como se hizo con los polvoreros, los encargados de las zonas azules o los carretilleros.
También se podría estudiar la posibilidad de que a estas personas se les permitiera vender de manera controlada los hervidos durante los fines de semana.

