El asesinato de dos mujeres el pasado fin de semana en Nariño prende las alarmas de la violencia de género que se vive en el departamento.
El feminicidio de Daniela Castillo de 19 años de edad, quien fue encontrada sin vida a un lado de la carretera entre Tumaco-Pasto en el sector de El Diviso se une a la cifra de asesinatos en contra de mujeres que crece en la región y nadie dice nada al respecto.
Hasta la fecha según la plataforma Unidas para Avanzar en lo que va del 2022 son cinco feminicidios registrados en Nariño; sin embargo, a estos se pueden sumar más casos de nariñenses violentadas. Lo más grave del asunto es que estas muertes quedan como simples números que crecen sin un pronunciamiento de las autoridades ante la ola de violencia que están sufriendo las mujeres de Nariño.
«La Policía Nacional promociona la línea 115 para atender casos de violencia contra las mujeres».
– El 26 de enero en Pasto, un hombre asesinó en el corregimiento de Jamondino con arma cortopunzante a su pareja. Una mujer de 31 años de edad.
– También en Pasto se registró la brutal agresión a una investigadora del CTI por parte de su pareja, quien fue capturado y enfrenta una acusación por feminicidio en tentativa.
– El 4 de febrero la ipialeña Deysi Lorena Cortés fue víctima de feminicidio en Tunja, al parecer por parte de su expareja.
– El 9 de marzo una mujer es víctima de feminicidio por su pareja en Barbacoas. La apuñalaron hasta matarla.
– El 16 de marzo Deysi Castro de 38 años de edad fue víctima de feminicidio en un banco de la ciudad de Pasto. El asesino se suicidó en el lugar.
– El 11 de abril el cuerpo de una mujer fue encontrado sin vida en Anganoy. Aún no se sabe su identidad.
– El 16 de abril Eliana Ramos fue presuntamente abusada sexualmente y asfixiada con el uso de un cinturón en Ipiales.
– El 18 de abril Daniela Castillo de 19 años de edad reportada como desaparecida, fue encontrada sin vida en El Diviso.
¡Nos están matando! y ahora que la sangre sigue corriendo por la región la alerta está encendida y más que nunca es indispensable buscar soluciones inmediatas para combatir estos casos que afectan y vulneran el derecho a la vida de nuestras mujeres y principalmente garantizar que desde niñas se sientan valoradas, respetadas y seguras de poder pensar y sentir sin el constante temor de tener en riesgo su vida.
Por: Claudia Zambrano Erazo

