El colombiano Daniel Felipe Martínez, ganador de la Itzulia, es parte del presente y futuro del ciclismo colombiano. Con su triunfo en el País Vasco ha demostrado que debe ser tenido en cuenta como un líder por su equipo, el potente Ineos Grenadiers.
El triunfo de Daniel Felipe Martínez en la Itzulia le reporta mucho crédito, sobre todo teniendo en cuenta que su compatriota Egan Bernal se encuentra convaleciente de un serio accidente y que otros ciclistas con galones del Ineos, como el británico Adam Yates, no terminan de despuntar en las grandes galas.
Martínez, hijo de Guillermo Martínez y Blanca Poveda, nació el 25 de abril de 1996, en Soacha, Cundinamarca, municipio cercano Bogotá. Desde muy joven trabajó como ayudante en una tienda de Soacha, fue muy buen estudiante y su primer amor en el deporte fue el fútbol.
El Ineos vio en Daniel Felipe Martínez un fichaje de postín y apostó por él en 2021, año de sequía y de pandemia. Con la vuelta a la normalidad, este 2022 se ha proclamado por tercera vez campeón de Colombia contrarreloj. En su palmarés figuran 6 participaciones en las grandes, tres Giros, 2 Tours y 2 Vueltas.
En la Itzulia 2022 se presentaba como segundo capo del Ineos, a la sombra del británico Adam Yates, pero la carretera dijo lo contrario. El colombiano fue el mejor. De su equipo y de la ronda vasca. Un triunfo final con sufrimiento.
«En algunos momentos me vi perdedor, incluso quedar fuera de los 10 primeros. Hasta la última línea no se sabía nada, allí fue cuando me consideré ganador de la Itzulia», dijo atendiendo a los periodistas el ciclista cundinamarqués.

